El Hospital Odontológico de la Universidad de Buenos Aires (UBA) abrió sus puertas por segundo verano consecutivo para que miles de personas tengan garantizado el acceso a una primera atención que puede mejorar su calidad y salud bucal en 20 minutos e incluso salvarles la vida en 24 horas.
La atención en enero del 2026 se triplicó en comparación al mismo periodo del 2025. Casi 600 pacientes recibieron su primer diagnóstico: caries, tratamientos de conducto y coronas, prótesis, implantes o extracciones. Incluso, durante los viajes solidarios que realizan profesionales y estudiantes de la Facultad de Odontología, brindan atención gratuita en zonas vulnerables de la Argentina a pacientes que no tienen acceso a una cobertura médica.
“Les devolvemos la sonrisa en un día”, cuenta Luis Rannelucci, director asistencial del Hospital Odontológico de la UBA. En estos operativos, que incluyen cepillado, atención clínica y derivaciones, no solo buscan mejorar la salud bucal en comunidades con difícil acceso a servicios de salud, sino que también pueden detectar enfermedades y casos de alta complejidad.
Un cáncer detectado a tiempo
Hace unos años, los profesionales del centro bucal le salvaron la vida a un joven de 30 años, quien no sabía que tenía un tumor en el maxilar. Era “muy agresivo y requirió de un injerto pediculado de peroné”, un procedimiento que añade un material de relleno -en este caso usando un hueso largo y delgado de la pierna- para generar o incrementar el volumen óseo que puede perderse por extracciones, infecciones o enfermedades.
“Era de San Pedro y en ese momento (hace una década) era estudiante de la Facultad de Ciencias Económicas”, recuerda Rannelucci. El paciente se había acercado a una de las unidades móviles -trailers- con una supuración. Allí le encontraron una melanostoma, un cáncer de maxilar “bastante agresivo”, pero “gracias a la expertise del piso de cirugía y del doctor (Sebastián) Puia le hicieron una rehabilitación dentaria y se salvó”, ya que la enfermedad tiene un pronóstico de “mortalidad alta”.
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La última semana de enero fue la de implantes. Los pacientes eligen al hospital escuela que depende de la UBA para muchas prestaciones, pero las altas complejidades son las más consultadas, ya que es “muy costoso en el ámbito privado” y la institución cuenta con la especialidad de los docentes que las realizan, tanto que cuentan con un equipo que realiza coronas de porcelanas en 20 minutos.
A nivel mundial, la Facultad de Odontología de la UBA cuenta con “lo más avanzado para responder a las necesidades de los pacientes”. Esto se debe al gran caudal de pacientes -entre 260.000 y 280.000 al año- que reciben la atención por parte de docentes y estudiantes, quienes tienen “una curva de aprendizaje muy buena”, explica Rannelucci, quien también es titular de la cátedra de Legal y Forense. En el resto del mundo, los primeros años se usan simuladores o muñecos. “Nosotros tenemos esta ventaja. El alumno hoy en segundo año ya comienza con la atención de pacientes”.
Los costos en medio de la crisis
Uno de los factores claves para comprender la alta demanda son los valores del servicio. La consulta inicial cuesta $ 15.000 -cuando el promedio en un privado ronda entre los $ 40.000 y $ 60.000- e incluye una radiografía panorámica y una ficha sobre el estado de cada pieza dental. Se evalúan los tratamientos que son posibles realizar en el momento, como una arreglo de caries ($ 30.000) o un tratamiento de conducto ($ 90.000). Mientras que un implante en promedio ronda los $250.000, un valor accesible en comparación al de los consultorios, obras sociales y prepagas que oscilan entre los $ 500.000 y $ 800.000 por diente.
El resto de las complejidades son derivadas a uno de los 18 pisos, donde a partir de marzo -con el inicio del ciclo lectivo- se suman 700 odontólogos docentes y más de 2000 alumnos. Ahora, el hospital escuela trabaja con un 40% de capacidad operativa (500 profesionales) y estiman que para febrero se mantendrá la demanda, pese a que es un mes más corto y con feriados.
La alta demanda también se explica por la baja de oferta de odontólogos en las cartillas de obras sociales y prepagas, sobre todo después de la pandemia. “Entre un 30% y 40% (de la reducción) fue producto de los altos costos y la poca retribución para los profesionales” por parte de los servicios de medicina privada. A esto también se suma el poder adquisitivo del paciente, ya que los trabajadores (tanto del sector público como privado) sufrieron una caída de 6,4% en salarios registrados desde noviembre 2023 al mismo mes del 2025. Esta cifra había escalado al 15,7% si se hubiera aplicado la nueva medición del Indice de Precios (IPC) del INDEC.
Desde el hospital universitario sostienen que el paciente que atienden no tiene acceso a un servicio de odontología inmediato a través de una obra social y consideran que esto es “producto del desempleo y la baja de profesionales en la cartilla”, pese a que las obras sociales y prepagas cerraron el 2025 con un incremento del 32,4% en la cuota, en línea con la inflación anual que fue del 31,5%.
A la escasez de dinero, el desempleo y la falta de profesionales que padecen los pacientes, también les toca afrontar la crisis del sistema universitario docente donde un jefe de trabajos prácticos gana $ 250.000 y un ayudante de segunda $ 130.000, ambos por 10 horas.
El salario de los docentes y no docentes también afecta a la cantidad de profesionales que deciden ejercer la docencia, tanto en las aulas de la Facultad como en el hospital especializado. “Es muy difícil como Universidad generar recursos humanos para la formación de profesionales. Tenemos mucha pérdida docente”, lamenta Rannelucci y, a su vez, agradece a los pacientes que eligen atenderse con ellos, ya que con los aranceles que cobran se autofinancia la institución e invierten en mejorar la infraestructura y recursos para mantener la calidad de primer nivel del servicio.
Ahora, están invirtiendo en un polo tecnológico en el tercer piso de la Facultad y apuestan a la investigación. Este desarrollo permitirá optimizar todos los pisos de investigación clínica y los recursos en un solo lugar.
Quienes deseen realizar su primera consulta en el Hospital Odontológico de la UBA deben acercarse a la guardia, ubicada en Marcelo T. de Alvear 2142, de lunes a sábados de 8 a 20 horas, dónde serán recepcionados por orden de llegada.
