La tendencia de los 70 que vuelve y transforma los livings modernos

El salón rehundido reaparece en las viviendas modernas y promete crear espacios más cálidos, funcionales y visualmente atractivos.

12 de junio, 2026 | 09.48

Una tendencia que marcó la decoración de los años 70 vuelve a ganar protagonismo en el diseño de interiores. Se trata del salón rehundido, una propuesta arquitectónica que reaparece en viviendas modernas por su capacidad para crear ambientes más cálidos, funcionales y visualmente atractivos sin necesidad de dividir espacios con paredes.

Aunque durante décadas quedó asociada a construcciones de otra época, hoy arquitectos y diseñadores recuperan este concepto para adaptarlo a las nuevas formas de habitar el hogar. Su regreso responde a una búsqueda cada vez más frecuente: generar espacios amplios, pero al mismo tiempo acogedores y diferenciados.

Qué es un salón rehundido y por qué vuelve a estar de moda

El salón rehundido consiste en crear un desnivel dentro de un ambiente para que el sector destinado al estar quede algunos escalones por debajo del resto de la vivienda. De esta manera, se genera una separación visual sin necesidad de levantar muros ni cerrar espacios.

La propuesta fue muy popular durante la década del 70 y hoy vuelve a despertar interés gracias a su capacidad para aportar personalidad a los interiores. En un contexto donde predominan los espacios integrados, esta alternativa permite delimitar áreas de uso de forma elegante y funcional.

Además, ofrece una sensación de intimidad que muchas veces resulta difícil de conseguir en ambientes abiertos y de grandes dimensiones.

La clave de su éxito en las casas modernas

Uno de los principales motivos que explican el regreso de esta tendencia es su impacto visual. El desnivel convierte automáticamente al living en el punto focal de la vivienda y aporta una estética distintiva que se aleja de los diseños tradicionales.

Los especialistas también destacan que ayuda a organizar mejor los espacios sin alterar la circulación natural de la casa. En lugar de dividir ambientes con paredes o estructuras permanentes, el cambio de nivel cumple esa función de manera mucho más sutil.

El desnivel genera espacios más cálidos, cómodos y acogedores.

Por otra parte, el salón rehundido genera una atmósfera ideal para reuniones familiares, encuentros con amigos o momentos de descanso, ya que crea una sensación de refugio dentro del propio hogar.

Cómo recrear este efecto sin hacer grandes obras

No todas las personas pueden modificar la estructura de su vivienda, pero existen recursos decorativos que permiten conseguir una sensación similar.

Una opción consiste en organizar los sillones enfrentados o en forma de "U", favoreciendo la conversación y la interacción entre quienes utilizan el espacio. También resulta útil incorporar alfombras de gran tamaño para delimitar visualmente el sector de estar.

Los muebles bajos ayudan a reforzar la percepción de profundidad, mientras que la iluminación cálida contribuye a generar un clima acogedor y relajado. Incluso pueden utilizarse plataformas, tarimas o pequeños desniveles decorativos para recrear parte del efecto sin realizar reformas complejas.