Cada 7 de agosto en la Argentina se Celebra a San Cayetano, patrono del pan y el trabajo, que reúne a miles de fieles en el santuario del barrio porteño de Liniers. En el lugar se congregan para pedir ayuda en la búsqueda de empleo, por el sustento diario y el bienestar de sus familias.
Desde la Iglesia destacan que "su ejemplo continúa inspirando a vivir con fe, generosidad y amor por los más vulnerables". La celebración al santo arranca unos días antes con la novena, una oración católica de nueve días que se realiza para pedir la intercesión de San Cayetano por el pan y el trabajo.
El rezo comienza el 29 de julio y, en general, sirve como preparación espiritual para la fiesta patronal celebrada el 7 de agosto. Además, cada día se por algo: el trabajo, los pobres, la Patria, los difuntos, los enfermos, los migrantes, las familias, la paz y los peregrinos. Este lunes 3 de agosto es el sexto día de la novena y se pide por los migrantes. El santuario informó que la novena se reza en todas las misas.
¿Quién fue San Cayetano?
El santo patrono del pan y el trabajo fue canonizado en 1671. Nació el 1 de octubre de 1480 en Vicenza, Italia, bajo el nombre de Cayetano de Thiene. Estudió Derecho en la Universidad de Padua y después de la muerte del Papa Julio II, decidió dedicar su vida a la fe y convertirse en sacerdote.
Desde joven destacó por su profunda fe y por su compromiso con las personas pobres y enfermas. Si bien estudió Derecho, luego decidió dedicar su vida al servicio de Dios y de quienes más lo necesitaban. El Papa Julio II lo nombre Conde de Thiene, un importante puesto en la Cancillería de los Estados Pontificios.
Uno de sus secretarios escribió: "A pesar del puesto; Cayetano no se da ninguna importancia. Viste con sencillez, atiende a todo el mundo aunque sea fuera del horario de oficina. Siempre activo donde lo necesitan. Trata a todos igual, ya sean ricos o pobres. Si mantiene esta actitud tan servicial llegará a ser un hombre muy importante".
Con un grupo de diplomáticos logró evitar la guerra entre la República de Venecia y los Estados Pontificios, cuyos resultados podrían haber sido desastrosos. Gracias al acuerdo, Cayetano ganó un gran prestigio y comenzó a sentir los halados de la gloria.
Sin embargo, seguir con el camino de Jesús era lo que su vida necesitaba. Según explicó él: "Siento que día a día mi vida suspira por amar a Dios. Mis años de abogado me enseñaron que el pueblo necesita palpar a Dios a través de las obras de los cristianos, de su acción, de sus enseñanzas, de su entrega. Quisiera hacer siempre la voluntad de Dios: esto deseo, y a esto aspiro. Ahora voy a dar otro rumbo à mi vida. Mi camino es dejar todo sin mirar atrás. Uniré mi propia vida a la Cruz de Cristo. Seré sacerdote".
Finalmente, a los 36 años -el 30 de septiembre de 1516- fue ordenado sacerdote. Así comenzó su acción apostólica en Venecia. También fue uno de los fundadores de la Orden de los Clérigos Regulares Teatinos, con el objetivo de renovar la vida de la iglesia mediante la oración, la sencillez y el servicio. Durante el resto de su vida promovió la confianza en la Providencia de Dios, alentando a las personas a vivir con esperanza y solidaridad.
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Murió el 7 de agosto de 1547 en Nápoles. Con el paso del tiempo fue reconocido como el patrono del pan y del trabajo, y millones de fieles lo invocan para pedir ayuda en la búsqueda de empleo, el sustento diario y el bienestar de sus familias. Su ejemplo continúa inspirando a vivir con fe, generosidad y amor por los más vulnerables.
¿Por qué celebramos a San Cayetano en Argentina?
Su designación como intercesor para pedir trabajo nació en nuestro país, ya que en la década de 1930 el país sufría el desempleo por la crisis financiera de 1929. En este contexto, el padre Domingo Falgioni promovió a San Cayetano como patrono del pan y del trabajo, alentando a los trabajadores y a las familias a confiar en su intercesión.
El Santuario San Cayetano de Liniers es uno de los lugares de peregrinación más importantes de la Argentina y un símbolo de la fe en el “pan y el trabajo”. Su historia comenzó el 30 de septiembre de 1875, cuando las Hermanas Hijas del Divino Salvador inauguraron una pequeña capilla y un colegio dedicados a San Cayetano en el entonces naciente barrio de Liniers.
¿Dónde queda el santuario de San Cayetano en Liniers?
El santuario se ubica en la calle Cuzco 150, a metros de la estación de tren y de la avenida General Paz. Con el crecimiento de la población y de la devoción al santo, se construyó un templo más amplio, que fue inaugurado a comienzos del siglo XX. En 1913, la capilla fue elevada a parroquia.
