La calabaza es un clásico del otoño. Si bien se encuentra a lo largo del año, en época de frío se vuelve la opción predilecta de muchos argentinos. Estos, sin saberlo, están consumiendo un superalimento, así lo dejó en claro Denee Bex, una dietista y especialista estadounidense que se refirió a los beneficios de esta verdura.
Por qué la calabaza es un superalimento de otoño: cuáles son sus beneficios
La calabaza se configura como uno de los grandes superalimentos del otoño no solo por su sabor y versatilidad en la cocina, sino también por su enorme valor nutricional justo en una época donde el cuerpo necesita reforzar sus defensas.
Uno de sus principales beneficios es su alto contenido en betacarotenos, compuestos que el organismo transforma en vitamina A. Este nutriente resulta clave para fortalecer el sistema inmunológico, cuidar la salud de la piel y mejorar la visión, especialmente frente a los cambios de temperatura típicos de la estación.
Además, la calabaza aporta una buena cantidad de fibra, lo que favorece la digestión y ayuda a generar sensación de saciedad. Esto la convierte en un alimento ideal para incluir en dietas equilibradas o para quienes buscan mantener un peso saludable sin resignar nutrientes.
Otro punto a destacar es su bajo aporte calórico y su alto contenido de agua, lo que la vuelve liviana pero nutritiva. A su vez, contiene vitaminas del grupo B, vitamina C y minerales como el potasio, fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo y la salud cardiovascular.
También tiene propiedades antioxidantes, que ayudan a combatir el daño celular y el envejecimiento prematuro. En este sentido, en un contexto donde bajan las temperaturas y aumentan los resfríos, incorporar calabaza en sopas, purés o al horno puede ser una forma simple de sumar defensas naturales.
Qué son los superalimentos y por qué la calabaza es uno de ellos
Los superalimentos son alimentos que se destacan por su alta densidad nutricional, es decir, por aportar una gran cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes en proporciones relativamente pequeñas. Aunque no existe una definición científica oficial, el término se popularizó para describir aquellos productos que contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar funciones del organismo y prevenir enfermedades.
La calabaza es uno de los superalimentos del otoño por excelencia. Y es que, su valor nutricional la posiciona como una opción ideal en épocas de bajas temperaturas, cuando el cuerpo necesita reforzar sus defensas, además de que es muy versátil y se puede cocinar de varias maneras.
