Histórico: logran revertir el Alzheimer en ratones con solo tres inyecciones

Un equipo científico codirigido por el Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) logró revertir los síntomas del Alzheimer en ratones mediante nanopartículas que restauran el sistema vascular del cerebro. Tras tres dosis, los animales recuperaron capacidades cognitivas equivalentes a un "rejuvenecimiento" de 20-30 años en humanos.

20 de febrero, 2026 | 13.57

Un equipo de investigación codirigido por el Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) y el Hospital West China de la Universidad de Sichuan ha logrado un avance científico sin precedentes: revertir la enfermedad de Alzheimer en ratones mediante una terapia basada en nanotecnología. El enfoque, novedoso, no actúa directamente sobre las neuronas, sino que se centra en restaurar el funcionamiento del sistema vascular cerebral.

Los resultados, publicados en la revista Signal Transduction and Targeted Therapy, muestran que con solo tres inyecciones de nanopartículas bioactivas los animales recuperaron sus capacidades cognitivas, abriendo una puerta de esperanza para el tratamiento de esta enfermedad neurodegenerativa.

Un enfoque innovador: reparar el sistema vascular

Tradicionalmente, la investigación en Alzheimer se ha centrado en las neuronas y en la acumulación de la proteína beta-amiloide en el cerebro. Sin embargo, este equipo optó por una estrategia diferente: restaurar el funcionamiento de la barrera hematoencefálica, el sistema vascular que separa el cerebro del flujo sanguíneo y lo protege de toxinas y patógenos.

En condiciones normales, una proteína llamada LRP1 actúa como un "guardián molecular": reconoce la beta-amiloide, se une a ella y la transporta a través de la barrera hematoencefálica hacia el torrente sanguíneo, donde es eliminada. Pero en el Alzheimer, este sistema falla y la proteína se acumula, dañando las neuronas.

"Normalmente, la LRP1 actúa como un guardián molecular: reconoce la beta-amiloide, se une a ella por ligandos y la transporta a través de la barrera hematoencefálica hacia el torrente sanguíneo, donde se puede eliminar" , explican fuentes del IBEC. Pero el sistema es frágil: si la LRP1 se une a demasiada beta-amiloide, el transporte se obstruye; si se une a poca, la señal es débil. En ambos casos, el resultado es el mismo: la proteína se acumula en el cerebro.

El experimento: resultados sorprendentes en ratones

Los investigadores utilizaron fármacos supramoleculares que imitan los ligandos de LRP1 para unirse a la beta-amiloide, cruzar la barrera hematoencefálica e iniciar su eliminación. Administraron tres dosis a ratones modificados genéticamente para desarrollar Alzheimer y monitorearon su evolución durante meses.

Los resultados fueron contundentes: "Sólo una hora después de la primera inyección observamos una reducción del 50%-60% en la cantidad de beta-amiloide acumulado dentro del cerebro" , explicó Lorena Ruiz Pérez, del grupo de Biónica Molecular del IBEC. "Tras las tres dosis constatamos una recuperación de las capacidades cognitivas que equivaldría a un rejuvenecimiento, en personas, de 20-30 años" .

En uno de los experimentos, trataron a un ratón de 12 meses (equivalente a un humano de 60 años) y analizaron su comportamiento seis meses después, cuando el animal tenía 18 meses (comparable a un humano de 90 años). Su comportamiento era el de un ratón sano.

Un mecanismo en cascada que restaura el equilibrio

Giuseppe Battaglia, profesor de investigación ICREA en el IBEC y líder del estudio, explicó el mecanismo detrás del éxito: "El efecto a largo plazo proviene de la restauración del sistema vascular del cerebro. Creemos que funciona como una cascada: cuando se acumulan especies tóxicas como la beta amiloide, la enfermedad progresa; pero una vez que la vascularización puede funcionar nuevamente, empieza a eliminar beta-amiloide y otras moléculas dañinas, lo que permite que todo el sistema recupere su equilibrio" .

Battaglia destacó que "lo más relevante es que nuestras nanopartículas actúan como un fármaco y parecen activar un mecanismo de retroalimentación que devuelve esta vía de eliminación a niveles normales" .

Cautela ante la aplicación en humanos

A pesar del optimismo, los propios investigadores y especialistas externos llaman a la cautelaAlberto Lleó, neurólogo y director de la Unidad de Memoria en el hospital de Sant Pau en Barcelona, advirtió: "Como pasa siempre en todo estudio con animales, habrá que ver su potencial aplicación en humanos según las características del fármaco" .

Los resultados en ratones, si bien prometedores, no siempre son trasladables ni eficaces en personas. Sin embargo, tanto Battaglia como Ruiz Pérez creen que este logro "es un paso prometedor hacia un tratamiento eficaz para la enfermedad de Alzheimer" , al poner el foco en una diana terapéutica poco explorada: la salud vascular.