Es como un palacio antiguo, pero es un restaurante: el rincón de Buenos Aires para ir a comer un fin de semana

Esta joya de la arquitectura es un palacio con una increíble historia detrás. Al día de hoy, funciona como un restaurante y es el plan ideal para pasear en Buenos Aires.

27 de mayo, 2026 | 14.55

Hay un restaurante de Buenos Aires que está oculto dentro de lo que parecería ser un palacio antiguo y que es un plan perfecto para disfrutar de una rica comida un fin de semana, ya sea solo, en familia, con pareja o amigos.

Esta joya arquitectónica está ubicada en el barrio porteño de Barrio Parque. Se trata de Casa Palanti, diseñada por el arquitecto Mario Palanti, que también hizo el Palacio Barolo, explica la creadora de la cuenta Cool Buenos Aires.

"Tanto la arquitectura como la decoración está inspirada en la Divina Comedia de Dante Alighieri. Lo que fue la residencia Favre y la embajada de Irán hoy funciona como restaurante con distintos que evocan el infierno, el purgatorio y el paraíso", añade la creadora del video. Entre los platos recomendados, se destacan la selección de queso, el rigattoni con caviar, el bife angosto, y el flan de dulce de leche, para los amantes del postre.

Casa Palanti: ubicación y horarios

  • Dirección: Ortiz de Campo 2901.

  • Horarios: todos los días de 12 a 00. Viernes y sábados abierto hasta la 1 de la madrugada.

Historia sobre Casa Palanti

Casa Palanti es una de las construcciones más llamativas y enigmáticas de la Ciudad de Buenos Aires. El edificio fue diseñado por el reconocido arquitecto italiano Mario Palanti, el mismo creador del emblemático Palacio Barolo de Avenida de Mayo y del Palacio Salvo de Montevideo.

Se destaca por su particular estructura circular, algo poco común para la época en la que fue construida. A lo largo de los años, la propiedad tuvo distintos usos y pasó por varias etapas históricas. Primero funcionó como residencia privada de la familia Favre y, tiempo después, se convirtió en la embajada de Irán en Argentina.

Actualmente, el lugar fue reconvertido en restaurante, pero mantiene intacta gran parte de su esencia original. Muchas personas lo visitan no solo por su propuesta gastronómica, sino también para recorrer el edificio y descubrir cada uno de sus rincones históricos.

Gracias a su mezcla de arquitectura, historia y gastronomía, se convirtió en uno de los lugares más llamativos y virales de Buenos Aires para quienes buscan conocer lugares nuevos en Buenos Aires, llenos de cultura e historia.