Un nuevo estudio reveló un dato que cambia la historia de los pingüinos de Magallanes en Argentina

Una de las especies emblemáticas de la Costa Atlántica argentina contabiliza más de un millón de parejas. Su población crece a un promedio de 2% al año.

31 de mayo, 2026 | 17.57

Una investigación liderada por científicos concluyó que el pingüino de Magallanes en la costa patagónica presenta una población estable con una tendencia de positiva a largo plazo.

El pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) es una de las especies emblemáticas de la Costa Atlántica argentina y su dinámica poblacional proporciona información valiosa para el monitoreo de los ecosistemas costeros.

Especialistas del Centro Nacional Patagónico (CENPAT) realizaron un exhaustivo relevamiento de las colonias reproductoras a lo largo de toda la costa argentina con el objetivo de tener un panorama completo del estado poblacional de esta especie.

La investigación

Tras detectar que hay 1,3 millones de parejas activas y que la especie tiene un incremento anual en promedio cercano al 2%, los expertos demostraron que lo que sucede en colonias emblemáticas como las de Punta Tombo, provincia de Chubut, donde se registró un retroceso en la población de pingüinos, no aplica a todo el país, según el estudio publicado en la revista Nature

“Nosotros empezamos a trabajar con esta especie en el Parque Nacional Islote Lobos en el año 2022 y si bien es una especie muy conocida y estudiada en la Argentina, al profundizar en la bibliografía me encontré con que la información poblacional era muy dispersa", explicó Jésica Hombre, becaria cofinanciada del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS-CONICET) y la Administración de Parques Nacionales.

En este sentido, "hay muchos trabajos realizados sobre las colonias más representativas como Punta Tombo, que es una colonia que está en retroceso y la sensación que había era que esa era la tendencia a nivel nacional”, sostuvo Hombre, quien lideró el trabajo.

El análisis

El estudio abarcó 65 colonias reproductivas desde la provincia de Río Negro hasta Tierra del Fuego incluyendo también las Islas Malvinas para actualizar datos y calcular tendencias y abundancia para las últimas tres décadas.

Además, el equipo recopiló literatura científica, informes técnicos, tesis, documentos de monitoreo de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, sumados a los datos de campo propios.

Llegaron a reunir datos de 73 colonias, incluidas tres monitoreadas directamente entre 2022 y 2025, distribuidas en cuatro provincias: cinco colonias en Río Negro, 34 en Chubut, 28 en Santa Cruz y 4 en Tierra del Fuego y una en las Islas Malvinas. Pero al final se tomaron 65 que contaban con dos años de datos de abundancia.

“Esperábamos estos resultados porque la mayoría de los estudios generalmente se venían haciendo sobre colonias muy representativas como Punta Tombo, entre otras, y siempre con esta impresión de que la población o que la que la especie estaba en retroceso, pero para nosotros no era tan así. Trabajando en las últimas temporadas en la colonia de Islote Lobos, veíamos que su población aumentó mucho desde su establecimiento, con una buena tasa de crecimiento”, aclaró la becaria del CENPAT y APN.

Los resultados obtenidos

El equipo observó una redistribución de individuos entre colonias, lo que indicó una dinámica metapoblacional. “Lo que ocurre en una región no siempre representa lo que pasa en toda la costa"

"Hay colonias nuevas que son pequeñas y tienen buena tasa de crecimiento y hay colonias que están decreciendo, pero son metapoblaciones, es decir, que no son animales que estén quietos y relegados únicamente a una colonia, sino que con este trabajo lo que demostramos es que hay un flujo entre áreas”.

Estos resultados demostraron que el pingüino de Magallanes amplió su distribución reproductiva hacia el norte, siendo la colonia de Islote Lobos la más septentrional del país. De la investigación también participaron Magdalena Arias y Raúl Alberto González del CIMAS; Enrique Crespo del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET) y Mauro Carrasco de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Chubut.