Pablo Aimar dejó una huella imborrable como futbolista mucho antes de convertirse en uno de los hombres de confianza de Lionel Scaloni en la Selección Argentina. Dueño de una técnica exquisita, visión de juego y capacidad para asistir, el cordobés brilló en River Plate y luego desarrolló una extensa carrera en Europa, donde fue figura en clubes como Valencia y Benfica.
Desde el banco de suplentes también escribió una página dorada para el fútbol argentino. Como integrante del cuerpo técnico encabezado por Scaloni, Aimar fue una pieza clave en la renovación de la Selección y participó de la conquista del Mundial de Qatar 2022. En la Copa del Mundo 2026 vuelve a ser uno de los principales colaboradores del entrenador campeón del mundo.
Dónde jugó Pablo Aimar: de River Plate a Europa
Nacido el 3 de noviembre de 1979 en Río Cuarto, Córdoba, Pablo César Aimar inició su camino en Estudiantes de Río Cuarto, aunque muy pronto fue incorporado a las divisiones inferiores de River Plate. Debutó en Primera División el 11 de agosto de 1996 bajo la conducción de Daniel Passarella y rápidamente se convirtió en una de las grandes promesas del fútbol argentino.
Su talento explotó definitivamente entre 1999 y 2000, cuando integró equipos memorables de River junto a figuras como Javier Saviola, Ariel Ortega y Juan Pablo Ángel. Su capacidad para generar juego y asistir a sus compañeros lo consolidó como uno de los mejores enganches del país y despertó el interés de los principales clubes europeos.
En enero de 2001 fue transferido al Valencia de España por 24 millones de euros, una cifra récord para la época. Allí vivió los mejores años de su carrera internacional: conquistó dos títulos de LaLiga, una Copa UEFA y una Supercopa de Europa, además de disputar una final de la Champions League.
Después pasó por Real Zaragoza, donde las lesiones comenzaron a afectar su continuidad. En 2008 inició una nueva etapa en Benfica, club en el que recuperó protagonismo y ganó una Primeira Liga junto a cuatro Copas de la Liga portuguesa. Después de una breve experiencia en el Johor Darul Takzim de Malasia, regresó a River Plate en 2015, aunque los problemas físicos limitaron su participación y aceleraron su retiro.
En 2018 tuvo una despedida simbólica con la camiseta de Estudiantes de Río Cuarto, el club donde había comenzado a soñar con una carrera que lo llevaría a convertirse en uno de los futbolistas argentinos más admirados de su generación.
La carrera de Pablo Aimar en la Selección Argentina
Aimar también tuvo un recorrido destacado con la camiseta albiceleste. Disputó 53 partidos internacionales y convirtió ocho goles entre comienzos de los años 2000 y 2009, representando al país en los Mundiales de Corea-Japón 2002 y Alemania 2006.
Además, fue subcampeón de la Copa América 2007 y de la Copa Confederaciones 2005, al integrar una generación que reunió a futbolistas como Juan Román Riquelme, Javier Zanetti, Hernán Crespo y Juan Pablo Sorín.
Si bien nunca pudo levantar un título como jugador con la Selección mayor, su legado terminó de completarse años después desde otro rol.
El paso de Pablo Aimar al cuerpo técnico de Lionel Scaloni
Después de retirarse del fútbol profesional, Aimar comenzó una nueva etapa como entrenador en las divisiones juveniles de la Asociación del Fútbol Argentino. En 2018 integró el cuerpo técnico que conquistó el Torneo de L'Alcúdia con la Selección Sub-20, un éxito que terminó abriendo las puertas de la Selección mayor.
Junto con Scaloni, Walter Samuel y Roberto Ayala asumió de manera interina la conducción del seleccionado argentino después del Mundial de Rusia 2018. Lo que comenzó como un ciclo de transición terminó convirtiéndose en uno de los procesos más exitosos de la historia del fútbol argentino.
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Desde entonces, Aimar se consolidó como uno de los principales asistentes de Scaloni y participó en la obtención de la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Su cercanía con los futbolistas, especialmente con los más jóvenes, y su experiencia como exenganche lo transformaron en una pieza fundamental dentro del cuerpo técnico.
La carrera de Aimar trasciende los títulos y las estadísticas. Considerado uno de los futbolistas argentinos más talentosos de su generación, supo reinventarse después del retiro para convertirse en un entrenador respetado y uno de los arquitectos del ciclo más exitoso de la Selección Argentina en las últimas décadas. En el Mundial 2026, vuelve a ocupar un lugar central junto a Scaloni, con el desafío de defender la corona conseguida en Qatar y seguir ampliando una historia que comenzó mucho antes de sentarse en el banco de suplentes.
