Nataniel Viuniski, experto en hábitos saludables: "Las pequeñas decisiones sostenidas en el tiempo suelen ser más fáciles de mantener"

Nataniel Viuniski, magíster en Nutrición y Alimentos y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, explicó qué 5 hábitos saludables pueden cambiar tu vida.

28 de julio, 2026 | 10.27

Incorporar en tu rutina hábitos simples y saludables pueden mejorar tu bienestar físico y mental mucho más de lo que pensás. La ciencia demuestra que no es necesario hacer cambios radicales en tu vida para sentirte mejor y que las acciones más simples pueden contribuir a aumentar la energía, mejorar la calidad de vida e incluso reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

Nataniel Viuniski, magíster en Nutrición y Alimentos y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, el médico especialista en nutrición, explicó: "Las pequeñas decisiones sostenidas en el tiempo suelen ser más fáciles de mantener y pueden tener un impacto significativo en la salud a lo largo de los años. También es fundamental realizar los controles médicos correspondientes, ya que la prevención permite detectar de manera temprana posibles problemas de salud".

5 hábitos saludables que podés incorporar para tu bienestar

1. Empezá el día con un desayuno completo

La primera comida del día influye en los niveles de energía, la sensación de saciedad y hasta en las elecciones alimentarias que hacemos durante el resto de la jornada. Por eso, los especialistas recomiendan incluir una combinación de proteínas, fibra y carbohidratos de buena calidad para lograr una liberación de energía más sostenida.

"En lugar de consumir únicamente café y pan, procurá incorporar un desayuno más completo. Por ejemplo, una fruta con avena acompañada de huevos, yogur, queso magro u otra fuente de proteínas. Otra alternativa puede ser un batido nutritivo rico en proteínas. Esta combinación de nutrientes ayuda a mantener niveles de energía más estables y a prolongar la sensación de saciedad", señaló Viuniski.

2. Moverte un poco más todos los días

No hace falta pasar horas en el gimnasio para obtener beneficios. Caminar algunos minutos, subir escaleras, levantarse del escritorio para estirarse o realizar pequeñas pausas activas durante el día son acciones que ayudan a combatir el sedentarismo.

Diversos estudios muestran que incluso unos pocos minutos de actividad física diaria pueden reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y mejorar la salud general. Además, algunas investigaciones sugieren que hacer unas sentadillas después de las comidas podría favorecer el control de la glucosa en sangre al estimular el trabajo de los músculos de las piernas.

3. No esperes a tener sed para hidratarte

El agua cumple un rol esencial en el funcionamiento del organismo: participa en la regulación de la temperatura corporal, el transporte de nutrientes, la digestión y el rendimiento cognitivo. Una hidratación insuficiente, incluso cuando es leve, puede generar cansancio, afectar el estado de ánimo y disminuir la capacidad de concentración.

"Como referencia general, recomiendo calcular aproximadamente 35 mililitros de agua por cada kilogramo de peso corporal. En días de mucho calor o cuando se realizan entrenamientos intensos, esa cantidad debería aumentar", indicó Viuniski.

4. Hacé pausas para reducir el estrés

En medio de una rutina cargada de obligaciones y estímulos constantes, dedicar algunos minutos a desconectarse también forma parte del autocuidado. Respirar profundamente, caminar unos minutos, estirar el cuerpo o alejarse de las pantallas puede ayudar a aliviar el estrés y recuperar la concentración.

Las revisiones científicas indican que prácticas como el mindfulness se asocian con una disminución de los síntomas de ansiedad y estrés. "Frená y respirá profundamente, llevando la atención al momento presente, sin preocuparte por lo que ya pasó ni por lo que todavía está por venir. Lo más importante no es cuánto dura la pausa, sino la frecuencia con la que se incorpora a la rutina", aconsejó el especialista.

5. Dormí lo suficiente

El descanso es uno de los pilares fundamentales para mantener una buena salud. Mientras dormimos, el cuerpo lleva adelante procesos esenciales para la recuperación física, la memoria, el equilibrio hormonal y el correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

La evidencia científica también muestra que dormir pocas horas o tener un descanso de mala calidad se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y problemas cardiovasculares. "La recomendación para las personas adultas es dormir entre siete y ocho horas por noche. Para lograr un mejor descanso, también es importante mantener horarios regulares para acostarse y levantarse", concluyó Viuniski.