A pedido de la Justicia, la Gendarmería Nacional realizó este martes un nuevo rastrillaje por la muerte de Miguel Bru, el joven estudiante de periodismo desaparecido hace 30 años a manos de la Policía Bonaerense. "No vamos a parar de buscarlo”, dijo su madre. Las excavaciones se realizan a casi 20 kilómetros de la Comisaría 9° de La Plata, donde fue visto por última vez por otros detenidos.
"Tengo toda la expectativa de que esta sea la última búsqueda y poder encontrar a Miguel. El próximo 17 de agosto se cumplen 33 años desde que mi hijo fue desaparecido por la policía. No vamos a bajar los brazos hasta saber dónde está Miguel y no vamos a parar de buscarlo", dijo Rosa Schonfeld de Bru desde el lugar, según la organización que lleva el nombre de su hijo.
El operativo de rastrillaje, realizado por la Gendarmería Nacional, comenzó con tareas de desmalezamiento y limpieza en el terreno de la vivienda señalada en el testimonio, ubicada en calle 212 entre 518 y 519, en Abasto, y posteriormente se extendió al lote contiguo. Este sitio se encuentra a casi 20 kilómetros del último lugar donde fue visto con vida a sus 23 años por otros testigos: la Comisaría 9° de la ciudad de La Plata.
Según aseguró su madre, desde que murió Justo José López -el último ex policía con vida de los condenados por el asesinato de su hijo- existe la posibilidad "de que puedan declarar otras personas que todavía tenían miedo" de los ex oficiales. "Esto me da muchas esperanzas: con estos nuevos testimonios que se están aportando para la búsqueda de Miguel", agregó su madre.
La causa de la búsqueda está a cargo del fiscal de la UFI 3 de La Plata, Gonzalo Petit. Esta búsqueda es la número 43 desde que desapareció Bru y, además de los gendarmes, contó con el trabajo de empleados de la delegación municipal para limpiar los terrenos.
Qué pasó con Miguel Bru
Miguel Bru fue detenido el 17 de agosto de 1993 a las 19 e ingresado en la Comisaría 9ª de La Plata, donde fue torturado hasta morir por efectivos de la Policía Bonaerense y luego retirado sin vida por una puerta trasera.
Cuatro integrantes de la fuerza fueron condenados a fines de los años noventa por secuestro, torturas, homicidio y desaparición del joven que estudiaba en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de La Plata (UNLP).
Además de José Justo López, fallecido en noviembre pasado, los otros tres condenados por el caso fueron los policías Walter Abrigo, Juan Domingo Ojeda, Ramón Cereseto. Ninguno brindó información respecto de dónde ocultaron el cuerpo del joven. Su caso derivó en la destitución del juez Amilcar Vara, sospechado por sus resoluciones en casos de violencia institucional y desapariciones.
