Frente al avance de las técnicas de construcción sustentables y amigables con el medio ambiente, existe en la ciudad de Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, una casa íntegramente edificada con materiales reciclados. Se trata de "Tol-Haru, la Nave Tierra del Fin del Mundo", una propuesta impulsada entre 2013 y 2014 por el arquitecto estadounidense Michael Reynolds y apoyada por la Fundación NAT, integrada por los actores argentinos Elena Roger y Mariano Torre.
En aquel momento, la actriz consideró importante que se realicen este tipo de proyectos porque "hay ciudades que están completamente saturadas y que Ushuaia está a tiempo revertir eso". "Esta construcción demuestra que podemos aportarle al planeta en vez de saturarlo", agregó.
La iniciativa de Reynolds también contó con el acompañamiento del gobierno de la capital de Tierra del Fuego, a cargo del jefe comunal de esos años, Federico Sciurano. De hecho, la vivienda se construyó en un predio otorgado por la intendencia en el centro de la ciudad más austral del mundo.
El arquitecto quien también forma parte de la Earthship Biotecture, una organización que promueve las viviendas sustentables, aseguró que eligió a Ushuaia para llevar a cabo este proyecto porque aquí se puede "concebir una nuevo vínculo entre el ser humano y la naturaleza que no sea tan destructivo como en los últimos años".
Nave Tierra: cómo es la "primera casa autosustentable de América Latina"
Por supuesto, en su edificación, Reynolds contó con la ayuda de diferentes voluntarios, en concreto, 60 personas que él mismo seleccionó para que participaran en esta iniciativa. Luego dio una capacitación sobre construcción autosustentable en la que estuvieron presentes 50 alumnos de él de diferentes partes del mundo y 10 habitantes de Tierra del Fuego quienes también estuvieron involucrados en la construcción.
Algunos de los materiales que utilizaron para levantar la primera casa autosustentable de América Latina fueron:
- 333 neumáticos
- 3000 latas de aluminio
- 5000 botellas de plástico
- 3000 botellas de vidrio
En cuanto a la calefacción de la casa autosustentable, la propuesta también es innovadora: se basa en la refrigeración y el mantenimiento del calor mediante masa térmica. De hecho, la vivienda conserva una temperatura de entre 18 y 22 grados sin la necesidad de recurrir a la energía eléctrica. Esto es posible gracias a la presencia de dos volúmenes cilíndricos de 50 metros cuadrados y un armazón de cristales. Otro dato a favor de la sostenibilidad de este proyecto es que permite reutilizar el agua de lluvia y reciclar los residuos que se generen.
