Giro dramático en San Isidro: cayó el último prófugo por el crimen del jubilado y se conoció que tenía vínculos con la familia

Sergio Alejandro Sena, de 23 años, fue detenido en Escobar acusado de participar en el brutal homicidio de Víctor Cocozza.

19 de junio, 2026 | 13.14

La investigación por el crimen de Víctor Emilio Cocozza, el jubilado de 72 años que fue asesinado durante un violento robo en San Isidro, sumó una detención clave en los últimos días. Se trata del último sospechoso que permanecía prófugo, Sergio Alejandro Sena, un joven de 23 años, que cayó tras varios meses de búsqueda. Lo detuvo la División Homicidios de la Policía Federal Argentina.

El crimen ocurrió el pasado 4 de febrero en una vivienda de la zona de Lomas de San Isidro. Según la investigación, al menos tres delincuentes ingresaron a la casa del jubilado con fines de robo. Allí golpearon de manera brutal a Cocozza y lo apuñalaron en el cuello. La víctima murió como consecuencia de las graves heridas.

Después del ataque, los agresores huyeron aunque la rápida reacción de la policía permitió la detención de dos de los sospechosos en las horas posteriores a los hechos. Sena logró mantenerse prófugo más de cuatro meses.

La inesperada pista para llegar hasta Sena

La captura del prófugo se logró en la localidad de Escobar, en la esquina de Honorio Pueyrredón y Apatamas. Según fuentes de la investigación, el dato que permitió localizarlo surgió de su propia actividad en las redes sociales.

Los investigadores detectaron publicaciones junto a una nueva pareja y a partir de esos movimientos lograron establecer el domicilio que los dos compartían. Posteriormente se montó un operativo que terminó con la detención del sospechoso.

Sena quedó a disposición de la fiscal Cecilia Chaieb, quien lleva adelante la causa junto a la secretaria Cecilia Bongiovanni. Durante la audiencia judicial, el acusado optó por no prestar declaración.

El vínculo con la casa del jubilado

Uno de los elementos incorporados a la causa que más llamó la atención de todos fue la relación que Sena tenía con el entorno de Cocozza. Su madre trabajaba como "ama de llaves" del jubilado y conocía cada rincón de la vivienda.

Desde el inicio de la investigación se advirtió que en el domicilio robado ninguna de las entradas había sido forzada, lo que alimentó la hipótesis de que los delincuentes contaban con información previa sobre la casa del jubiilado. A pesar de confirmarse el vínculo entre la madre de Sena y la víctima, la mujer no se encuentra bajo sospecha en la causa.

Con esta tercera detención, todos los acusados identificados quedaron a disposición judicial. La causa continuará con el eje puesto en reconstruir la mecánica del crimen y el grado de participación de cada uno de los involucrados.