La ciudad de Buenos Aires tiene muchísimos puntos de encuentra que han marcado la historia. Sin embargo, tras el fallecimiento de Luis Brandoni un bodegón se resignifica: El Rebenque de Omar, en el que el actor argentino comió junto a su colega estadounidense Robert de Niro.
Los detalles sobre el bodegón porteño en el que comieron Brandoni y De Niro
Ubicado en pleno Balvanera, cerca de Plaza Miserere, El Rebenque de Omar se convirtió en escenario de una de las escenas más icónicas de la serie Nada, donde Bradoni y De Niro comparten un almuerzo. Caracterizado por sus mesas pequeñas, no ofrecer la posibilidd de hacer reservas y por mozos con largos años de oficio, es uno de los rincones porteños perfectos para disfrutar de buenos clásicos argentinos.
En la serie Manuel (Luis Brandoni) y Vincent Parisi (Robert De Niro) almuerzan en una parrilla del barrio de Once, donde el personaje argentino pide "lo de siempre": un bife de chorizo a caballo. En un gesto simple, pero clave el mozo corta la carne con una cuchara para demostrar la terneza.
La elección de la producción a cargo de Mariano Cohn y Gastón Duprat eligió específicamente el bodegón por su estética tradicional. La parrilla a la vista y la ventana hacia la calle ofrecían el encuendre que buscaban, ya que posibilitaba integrar en una misma toma la mesa, la parrilla, el frente del bodegón y la dinámica de la calle.
De la escena del icónico almuerzo entre De Niro y Brandoni participaron el dueño de El Rebenque de Omar y parte del staff del restaurante como extras. Actualmente el bodegón sigue establecido como uno de los espacios populares porteños ideales para ir a comer y disfrutar de una experiencia bien argentina. La experienci se centra en la comida y entre sus principales platos se destacan, además del bife que pidió Brandoni, carnes como el vacío, la picanha y el asado. También son grandes elecciones las achuras y la provoleta.
A dónde queda el bodegón y cuáles son sus horarios
El Rebenque de Omar se encuentra en pleno Once, exactamente en Matheu 24. Todavía mantiene su mística porteña y no cuenta con redes sociales, ni la posibilidad de hacer reservas pero siempre está lleno por lo que es clave ir temprano para poder disfrutar de sus platos.
