Parece Inglaterra, pero es Uruguay: el rincón escondido del país vecino que parece detenido en el tiempo

Con arquitectura de inspiración británica, calles silenciosas y vistas abiertas al Río de la Plata, Conchillas es uno de los secretos mejor guardados de Uruguay. Un destino ideal para una escapada diferente, entre historia y naturaleza.

02 de marzo, 2026 | 17.48

A orillas del Río de la Plata, lejos del ritmo turístico de los destinos más tradicionales, se esconde Conchillas, un pequeño pueblo uruguayo que sorprende por su arquitectura, su calma y su historia singular. Con apenas unas pocas cuadras, este destino se convirtió en uno de los secretos mejor guardados del departamento de Colonia.

Ideal para una escapada de fin de semana, Conchillas combina paisaje ribereño, casonas de estilo europeo y un aire rural que invita a desconectar. Conchillas nació a fines del siglo XIX como asentamiento de trabajadores británicos que llegaron para extraer piedra y arena destinadas a la construcción del puerto de Buenos Aires. Esa influencia quedó marcada en cada rincón.

Las casas bajas de ladrillo a la vista, techos a dos aguas y jardines prolijos le dan un aire que recuerda a una aldea inglesa más que a un pueblo rioplatense. Incluso el antiguo hotel, la escuela y el club social conservan esa impronta.

Caminar por sus calles es recorrer una postal histórica: faroles antiguos, fachadas bien conservadas y un silencio que solo interrumpe el viento del río.

Qué hacer en Conchillas

Aunque es pequeño, el pueblo ofrece varias experiencias:

  • Recorrer la rambla costera y disfrutar del atardecer sobre el Río de la Plata.

  • Visitar la antigua Casa Evans, una de las construcciones más emblemáticas.

  • Conocer la historia local en espacios culturales y edificaciones históricas.

  • Disfrutar de la gastronomía casera en restaurantes y almacenes tradicionales.

Muchos visitantes combinan la visita con un recorrido por Colonia del Sacramento, que está a poco más de una hora en auto. Conchillas es perfecto para quienes buscan tranquilidad. No hay grandes centros comerciales ni multitudes.

Parece Inglaterra, pero es Uruguay: el rincón escondido del país vecino que parece detenido en el tiempo.

La propuesta pasa por caminar sin prisa, andar en bicicleta, leer frente al río o simplemente contemplar el paisaje. La zona también ofrece estancias turísticas y alojamientos boutique que mantienen la estética original del pueblo.

Cómo llegar desde Buenos Aires

Desde Buenos Aires, se puede cruzar en ferry hasta Colonia del Sacramento y luego continuar en auto. Desde Montevideo, el trayecto en vehículo es de aproximadamente dos horas y media. Su ubicación estratégica lo convierte en una escapada accesible pero diferente, ideal para quienes ya conocen los clásicos uruguayos y quieren descubrir algo nuevo.