Viajar es un plan que divierte sobre todo a los adultos, pero cuando de los más chicos de la familia se trata, a veces puede resultar difícil conquistarlos con un plan de vacaciones o escapada. Es por eso que, muchas familias comenzaron a elegir como destino Estancia La Raquel, un castillo que parece salido de un cuento de hadas o una película de Disney.
Si bien no se trata de un parque de atracciones como lo es Disney, es igual o más de atractivo para los niños, quienes pueden disfrutar de un día de campo de fantasías. La Raquel queda en Castelli, provincia de Buenos Aires, y es un chalet de fines del siglo XIX, por lo que visitarla es un verdadero viaje en el tiempo.
Qué se puede hacer en Estancia La Raquel
En Estancia La Raquel se puede disfrutar de un día de campo soñado. Desde el sitio oficial del chalet comparten: "En Estancia La Raquel, te ofrecemos una experiencia única que te permitirá conectar con el campo argentino", y agregan sobre la experiencia: "Nuestra experiencia está diseñada para ofrecerte tranquilidad, contarte nuestra historia y disfrutar de la mejor gastronomía, en un entorno campestre incomparable. Las propuestas gastronómicas varían según la fecha. Los cupos son limitados, recomendamos reservar con anticipación. Te esperamos con los brazos abiertos para que vivas un día inolvidable en La Raquel", concluyen.
A cuánto queda Estancia La Raquel de la Ciudad de Buenos Aires y cómo ir en auto
Estancia La Raquel, ubicada sobre la Ruta Provincial 2, Castelli, provincia de Buenos Aires, queda a 180 kilómetros de la Ciudad. Tomando como punto de partida el centro de la Capital Federal, para llegar hay que tomar la misma RP2 y conducir por alrededor de dos horas y media.
Si bien dos horas y media puede ser un trayecto un tanto largo para los más chicos, visitar con ellos Estancia La Raquel garantiza que disfruten de un día de fantasías. La emoción por llegar va a ser tal que ni van a sentir el trayecto, y una vez que haya que pegar la vuelta, estarán tan cansados que se dormirán durante todo el viaje. En conclusión, visitar este chalet es la oportunidad perfecta para transportar a los niños de la familia a los cuentos de hadas que tanto aman.
