Quién era Alejandro Zalazar, el anestesista encontrado sin vida: investigan si su muerte fue por sobredosis con propofol

El joven de 29 años fue hallado muerto en su departamento de Palermo, el pasado 20 de febrero. Qué se sabe hasta ahora.

01 de abril, 2026 | 10.19

Alejandro Zalazar, anestesista de 29 años, fue hallado sin vida en su departamento del barrio porteño de Palermo e hizo estallar un escándalo sin precedentes que involucra a importantes hospitales de la Ciudad de Buenos Aires por el uso indebido de medicamentos hospitalarios como propofol y fentanilo, en encuentros y fiestas clandestinas. Si bien la muerte ocurrió en febrero pasado, su caso se conoce recién ahora.

En el informe policial oficial, el 20 de febrero de este año, a las 17 hs, personal policial se desplazó hacia el domicilio de Zalazar ubicado en Juncal al 4600 por -según indican- "una persona descompensada". Al llegar al lugar del hecho, los efectivos policiales se entrevistaron con los familiares del joven que estaban presentes porque no podían comunicarse con el anestesista.

"Al ingresar al departamento observaron al nombrado tendido en el suelo de la habitación, sin signos vitales. El personal médico del SAME fue quien constató el deceso. Se observó junto al cuerpo una vía conectada en el pie derecho y elementos descartables para inyecciones", indicaron. En ese marco, la hermana del joven refirió que el fallecido era anestesista.

La Policía de la Ciudad señaló signos de violencia ni en el cuerpo ni en el inmueble. Al mismo tiempo, secuestraron medicamentos anestésicos y una bomba de infusión -equipo utilizado para administrar drogas intravenosas-. Además de lo observado en su pie, también tenía una marca de un catéter en el izquierdo.

Más allá de la falta de comunicación con su familia, el día del hecho debía asistir a una intervención quirúrgica. Como nunca se presentó en el establecimiento sanitario, ni respondió los llamados mencionados, la familia avisó a las autoridades.

Zalazar, conocido como "Alito", era médico anestesiólogo y se desempeñaba como profesional de guardia en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y también había realizado su formación como residente del Hospital Rivadavia. Por otro lado, aseguran que tenía compromisos laborales con instituciones privadas entre las que figura la Fundación Favaloro.

Según los resultados preliminares de la autopsia realizada, la causa de muerte fue congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico. Aún se desconoce la causa de muerte de base, para ello se necesitarán más estudios -que están en proceso-, aunque se cree que fue por sobredosis. En 15 días, se conocerán los resultados de análisis toxicológicos pero se sospecha que se trata de propofol y fentanilo -dos potentes analgésicos de uso hospitalario que, combinados y fuera de control, pueden ser letales-.

El caso del propofol: qué se sabe

Hasta el momento, la muerte de Zalazar no puede ser vinculada con los apuntados por el robo de medicamentos y fármacos en el Hospital Italiano. A pesar de ello, los investigadores presumen que puede haber algún tipo de conexión entre los residentes implicados y el joven de 29 años. Si bien las drogas halladas sí pertenecen al hospital, por la trazabilidad realizada, se desconoce -al momento- si fueron los mismos quienes le dieron acceso o hay un intermediario.

“El hecho fue comunicado de inmediato a la Dirección del Hospital y se realizó la correspondiente denuncia ante las autoridades competentes”, manifestaron en un comunicado oficial desde la institución. La trazabilidad de los medicamentos permitió determinar que tanto el propofol como el fentanilo provenían de dicho establecimiento.