Dormir separados y seguir enamorados: la tendencia que crece entre las parejas

Cada vez más parejas eligen dormir en camas separadas para mejorar su descanso sin que eso implique una crisis o falta de amor.

11 de junio, 2026 | 10.56

Durante décadas, compartir la cama fue considerado uno de los símbolos más claros de intimidad y conexión en una pareja. Sin embargo, una tendencia que gana terreno en distintos países está poniendo en cuestión esa idea, cada vez más personas eligen dormir en camas separadas e incluso, cuando el espacio lo permite, en habitaciones distintas.

Lejos de tratarse de una señal de crisis, esta práctica, conocida popularmente como "sleep divorce" o "divorcio del sueño", surge como una estrategia para mejorar la calidad del descanso y, en consecuencia, la convivencia cotidiana. Los motivos son variados. Los ronquidos, los movimientos durante la noche, las diferencias de horarios, las preferencias de temperatura o incluso el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir pueden convertirse en factores que interrumpen el sueño de uno o ambos integrantes de la pareja. Y cuando el descanso falla, las consecuencias suelen sentirse durante el día.

La psiquiatra estadounidense Stephanie Collier, citada por Harvard Health, advierte que la privación de sueño favorece problemas como la ansiedad, la depresión y las dificultades de concentración, además de afectar la forma en que las personas se relacionan con quienes las rodean. “La falta de sueño puede impedir que uno se vincule bien con su pareja”, señala la especialista.

Los datos reflejan que se trata de una tendencia en crecimiento. Una encuesta de la American Academy of Sleep Medicine reveló que aproximadamente un tercio de los adultos reconoce dormir ocasional o regularmente en habitaciones separadas para adaptarse a las necesidades de descanso de su compañero o compañera.

¿Puede una pareja mantenerse unida sin compartir la cama?

Para la psicóloga clínica Susan Albers, la respuesta es sí. Según explicó a Cleveland Clinic, cuando las personas descansan mejor suelen comunicarse de manera más efectiva, tienen más paciencia y disfrutan de una mejor intimidad. “Cuando estamos bien descansados, interactuamos mejor y tenemos una mejor conexión con nuestra pareja”, sostiene.

Sin embargo, no todos los especialistas consideran que la separación nocturna sea la solución ideal para cualquier relación. La propia Albers advierte que dormir en habitaciones distintas puede reducir algunos momentos espontáneos de cercanía, como las conversaciones antes de dormir, los abrazos o el contacto físico cotidiano.

“La falta de sueño puede impedir que uno se vincule bien con su pareja”, señala Stephanie Collier.

Por eso, quienes adoptan esta modalidad suelen buscar alternativas para mantener la intimidad. Algunas parejas comparten tiempo juntos antes de acostarse, ven una película, conversan o alternan noches en una misma cama. La clave, coinciden los expertos, está en que la decisión sea consensuada y no el resultado de conflictos sin resolver.

La psicóloga y terapeuta de parejas Molly Burrets también cuestiona la idea de que dormir separados sea sinónimo de distanciamiento emocional. “Más de un tercio de las parejas estadounidenses duermen separadas para priorizar la calidad del sueño, algo que puede traducirse en una mejor salud física y mental y en una mayor satisfacción con la relación”, explicó.

En una época en la que las relaciones tienden a construirse sobre acuerdos más flexibles y personalizados, compartir el mismo colchón ya no parece ser una condición indispensable para demostrar amor. Para muchas parejas, descansar bien se convirtió en una prioridad tan importante como la propia convivencia.