La ONU trata de evitar una ruptura entre Trump y ACNUR, según fuentes

21 de julio, 2026 | 03.36

Por Emma Farge, Olivia Le Poidevin, Simon Lewis ​y David Brunnstrom

GINEBRA/WASHINGTON, 21 jul (Reuters) - El Gobierno de Trump ha estado barajando en las últimas semanas la posibilidad de romper relaciones con la agencia de la ONU para los refugiados, lo que ha dado lugar a una campaña por parte de diplomáticos ‌y responsables de la ONU para convencer a Estados ‌Unidos de que mantenga su apoyo, según dijeron a Reuters fuentes conocedoras de la situación.

Ocho fuentes, entre las que se incluyen diplomáticos, representantes de organizaciones humanitarias y una fuente del Congreso, declararon a Reuters que Washington —históricamente el mayor donante de ACNUR— ha estado barajando la posibilidad de desvincularse de la agencia. Varias de ellas señalaron que se esperaba una decisión la semana pasada, pero no se hizo ningún anuncio, lo que indica que la presión ejercida podría haber contribuido a retrasar o evitar esa medida.

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Reuters garantizó el anonimato a las fuentes para que pudieran hablar sobre las relaciones de la ONU con Estados Unidos.

Las deliberaciones de Estados Unidos sobre la posibilidad de abandonar ACNUR —creado tras la Segunda ​Guerra Mundial para ayudar a los refugiados ⁠que huían de la guerra, la persecución y la violencia— se producen tras un desacuerdo sobre el nombramiento del alto comisionado adjunto, ‌según indicaron cinco de las fuentes.

Afirmaron que la agencia había informado a sus partidarios de que podría ser ⁠incluida en una lista negra de Estados Unidos, lo que supondría el fin ⁠de la financiación, y que Washington también podría retirarse de su Comité Ejecutivo, órgano rector de la organización.

Cualquier interrupción de la financiación estadounidense debilitaría gravemente a la agencia en un momento en que los niveles de desplazamiento en todo el mundo se sitúan cerca de máximos ⁠históricos, en un contexto de conflictos de larga duración como los de Ucrania y Sudán, según afirmaron diplomáticos y responsables ​de organizaciones humanitarias.

"ACNUR ha pedido a la gente que llame a sus amigos en el Gobierno", ‌declaró a Reuters una fuente de una organización humanitaria que participa ‌en las conversaciones, que añadió que muchos ya lo habían hecho. "Al menos se lo están planteando", añadió la fuente.

Otro diplomático señaló ⁠que los responsables de ACNUR habían pedido a sus partidarios durante la semana pasada que utilizaran todos los canales diplomáticos disponibles con Estados Unidos para instar a que se mantuviera el apoyo.

Un portavoz de la agencia de la ONU para los refugiados no respondió a una solicitud de comentarios. "No hacemos comentarios sobre este asunto porque no disponemos de información al respecto", dijo el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.

Un portavoz ​del Departamento de Estado ‌afirmó que no se han producido cambios en la colaboración de Washington con ACNUR. "Al igual que con muchas otras organizaciones internacionales, colaboramos con ACNUR y a través de él cuando resulta útil para promover los intereses de la política exterior de Estados Unidos o para salvar vidas".

"Seguiremos evaluando el papel de Estados Unidos en las organizaciones internacionales...", añadió el portavoz, refiriéndose a un decreto de febrero de 2025 destinado a revisar la participación y la financiación de Estados Unidos.

Desde que ⁠inició su segundo mandato el año pasado, el presidente Donald Trump ha recortado la financiación destinada a las agencias de la ONU y se ha retirado de decenas de entidades de la ONU, incluida la Organización Mundial de la Salud. Responsables del Gobierno de Trump también han instado a otros países a sumarse a una campaña mundial para reducir las protecciones en materia de asilo.

EL DILEMA DEL LIDERAZGO

La controversia gira en torno al nombramiento, el mes pasado, de la diplomática de carrera estadounidense Tressa Rae Finerty como alta comisionada adjunta de ACNUR.

El secretario general de la ONU, António Guterres, y el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih, eligieron a Finerty en lugar de a Simon Hankinson, un candidato respaldado por ‌Estados Unidos y exfuncionario del servicio exterior que ha acusado a ACNUR de perseguir "un programa de migración masiva".

"Si lo que querían era una reforma, una vuelta a la misión original de ACNUR de ayudar a los refugiados de verdad y una inspección minuciosa de los presupuestos y el gasto, yo era la persona adecuada", declaró a Reuters, calificando a Finerty de candidata que "sigue con lo de siempre".

Reuters no pudo contactar con Finerty para recabar sus comentarios.

Un antiguo alto cargo de ACNUR dijo que Salih, expresidente iraquí y refugiado, se habría enfrentado a un "alboroto" interno si hubiera respaldado ‌a Hankinson.

PRINCIPAL DONANTE

Estados Unidos fue el principal donante de ACNUR en 2025, con una aportación de 868 millones de dólares, lo que supone aproximadamente una cuarta parte del total de las contribuciones, según la agencia.

ACNUR ya se enfrenta a una crisis financiera después de que la financiación disponible se redujera aproximadamente un ‌30% en 2025 en comparación con ⁠2024, según informó Reuters. La agencia ha suprimido miles de puestos de trabajo y ha anunciado nuevos recortes para este año.

Diplomáticos y responsables de la ayuda humanitaria afirmaron que una retirada total de Estados Unidos agravaría la ​crisis y socavaría el apoyo a la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, piedra angular del sistema de protección de los refugiados de la posguerra.

"Reconsiderar esta cuestión supondría una amenaza existencial para ACNUR", afirmó el antiguo funcionario de ACNUR. "Podría tener un efecto dominó de enormes proporciones".

(Reporte adicional de Jonathan Landay y Patricia Zengerle en Washington; edición de Don Durfee y Sanjeev Miglani; edición en español de Jorge Ollero Castela)