La desaceleración del consumo y el consecuente retroceso de las ventas empujaron al sector comercial a profundizar su estrategia de promociones y descuentos para intentar recuperar movimiento en un mercado golpeado por la pérdida del poder adquisitivo.
Las familias comenzaron a priorizar los gastos esenciales y a postergar las compras vinculadas a la indumentaria, la tecnología o los artículos para el hogar. En este contexto, las ofertas volvieron a convertirse en el principal incentivo para atraer clientes.
Así es como este mes estará marcado por una fuerte competencia entre los canales de venta físicos y los digitales. La primera gran apuesta será el Shopping Fest, una iniciativa organizada por la Cámara Argentina de Shopping Centers que debutará entre el 8 y el 10 de mayo.
Apenas finalice ese evento, comenzará una nueva edición del Hot Sale, el tradicional megaevento de comercio electrónico impulsado por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, que perseguirá el mismo objetivo: captar a los consumidores y estimular compras en un escenario económico de fuerte retracción.
El Shopping Fest
Esta propuesta será la primera experiencia de alcance nacional, organizada de manera simultánea por centros comerciales de todo el país. Según informaron desde la entidad organizadora, participarán alrededor de 65 shoppings, galerías y paseos comerciales.
La propuesta incluirá descuentos en rubros como indumentaria, perfumería, gastronomía y tecnología, además de promociones bancarias, cuotas sin interés, beneficios 2x1, reintegros y sorteos.
Desde la Cámara Argentina de Shopping Centers señalaron que cada centro comercial prepara acciones particulares para potenciar la convocatoria. “Hay buenas expectativas. Los beneficios van desde 15% a 60%, 2x1, cupones, gift cards y sorteos”, indicaron.
Un contexto de consumo medido y crecimiento del comercio electrónico
La preocupación en el comercio viene creciendo desde hace meses y distintos rubros acumulan caídas en las ventas, producto del deterioro del ingreso y de de un cambio en los hábitos de compra.
En muchos hogares, el presupuesto se concentra en alimentos, servicios y gastos fijos, mientras que los consumos considerados no esenciales quedan relegados, lo que obligó a las marcas y cadenas comerciales a transformar las promociones en una herramienta central para sostener la actividad.
En ese contexto, el Shopping Fest enfrentará el desafío de competir con el crecimiento sostenido del comercio electrónico. El Hot Sale, que comenzará inmediatamente después y se desarrollará exclusivamente de manera online, buscará capitalizar la preferencia de muchos consumidores por la comodidad de comprar desde sus casas y acceder a precios más competitivos.
Frente a esa tendencia, los shoppings intentarán diferenciarse apelando a la experiencia presencial. Además de las rebajas, preparan actividades recreativas, propuestas de entretenimiento y experiencias pensadas para atraer público.
