La sucursal de la famosa cervecería afectada se encuentra en Bernardo de Irigoyen al 3851, entre Formosa y Matheu, Mar del Plata. Según informó la propia marca a través de sus redes sociales, la decisión obedece a que no se alcanzó un acuerdo con los nuevos propietarios del inmueble. De esta manera, el local pondrá fin a su ciclo el próximo 18 de abril.
El anuncio llegó acompañado de un mensaje que rápidamente se llenó de comentarios de clientes que expresaron su pesar y recordaron momentos compartidos en el espacio. “El local de Antares Bernardo cerrará sus puertas el próximo 18 de abril”, indicaron desde la empresa, y agregaron que la etapa que concluye “significó muchísimo”.
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Dos décadas de historia en cada jarra
Antares desembarcó en esa esquina de Playa Grande a principios de los 2000 y se convirtió en un símbolo del crecimiento de la cerveza artesanal en la costa atlántica. En una época en la que el rubro recién comenzaba a despegar, la cervecería supo construir una identidad propia con sus estilos de producción, su propuesta gastronómica y un ambiente que convocaba a distintas generaciones.
En el comunicado, la empresa hizo un repaso emocionado de lo vivido: “Fueron casi dos décadas de encuentros, celebraciones, música, amistades, trabajo en equipo y miles de momentos que nos marcaron para siempre. Cada persona que pasó por acá —clientes, amigos y colaboradores— fueron parte de esta historia”.
El impacto en la zona y el legado
La noticia sorprendió especialmente porque el local de Playa Grande era uno de los más concurridos de la cadena, especialmente durante la temporada de verano. Su ubicación estratégica, a pocas cuadras de la costa, lo convertía en un punto de referencia tanto para quienes buscaban una salida nocturna como para los que preferían una tarde de cerveza con vista al mar.
Aunque Antares continuará operando en otras sucursales de la ciudad y del país, la pérdida de este espacio deja un vacío en el corazón de Playa Grande, una zona que en los últimos años experimentó una fuerte renovación comercial con la llegada de nuevos bares y hoteles. La despedida de la cervecería fue sentida: “Bajamos la persiana con orgullo por lo construido y, sobre todo, con un profundo agradecimiento. Gracias por elegirnos, por acompañarnos y por hacer de este espacio algo tan especial. Continuará”, escribieron en el posteo.
Un adiós que no es un final
El cierre de la sucursal no implica el fin de la marca en Mar del Plata. Sin embargo, para muchos vecinos y turistas, ese local en particular era mucho más que un bar: era un lugar de memoria colectiva, donde se festejaron cumpleaños, se gestaron amistades y se compartieron brindis al compás del rock nacional.
El próximo 18 de abril, cuando bajen las persianas por última vez, se cerrará una etapa que marcó a fuego la escena cervecera de la ciudad. El mensaje de la empresa, sin embargo, invita a mirar hacia adelante: “Continuará”. El legado de Antares en Playa Grande ya es parte de la historia de Mar del Plata.
