En medio de la crisis económica que vive el país por las medidas del gobierno de Javier Milei, un importante colegio privado de la Ciudad de Buenos Aires atraviesa un duro momento y está al borde del cierre.
Se trata del Instituto Duayén de Villa Ortúzar, con más de 30 años de trayectoria. La falta de pago de salarios, la renuncia de docentes y directivos, la caída de la matrícula y las denuncias de las familias por un presunto vaciamiento mantienen en vilo a la comunidad educativa.
El establecimiento, que cuenta con nivel inicial, primario y secundario, fue fundado por un grupo de docentes y, tras pasar por distintas administraciones familiares, fue adquirido hace alrededor de un año y medio por una empresa dedicada al negocio educativo.
Según relatan padres y madres, desde ese momento comenzó un progresivo deterioro. Los problemas se agravaron cuando comenzaron los atrasos salariales. De acuerdo con los testimonios al medio Clarín, varios docentes no perciben sus haberes de manera regular desde fines del año pasado.
La situación derivó en una ola de renuncias que afectó distintos niveles de enseñanza. Maestras de grado dejaron sus cargos por falta de pago y el área de inglés prácticamente dejó de funcionar por el mismo motivo. Mientras tanto, la directora, la secretaria y algunos profesores de mayor antigüedad continuaron sosteniendo las clases para evitar la interrupción del ciclo lectivo, incluso sin haber cobrado sus salarios.
Según explicaron las autoridades a las familias, el colegio enfrenta un embargo sobre sus cuentas bancarias producto de deudas vinculadas a cargas sociales y juicios laborales. Frente a esa situación, se propuso que las cuotas fueran abonadas en efectivo para evitar que el dinero fuera retenido y destinar esos fondos al pago de los docentes. Sin embargo, varios padres sostienen que, pese a haber realizado los pagos bajo esa modalidad durante julio, la situación salarial continuó sin resolverse.
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Éxodo de alumnos y directivos
La incertidumbre también impactó de lleno en la matrícula. De acuerdo con los testimonios, numerosos estudiantes abandonaron la institución durante los últimos meses y algunos cursos quedaron prácticamente vacíos. Actualmente apenas quedarían unos pocos alumnos distribuidos entre los distintos niveles, muy lejos de la matrícula que el colegio llegó a tener años atrás, lo cual generó dificultades para sostener los cursos y profundizó la crisis económica del establecimiento.
En ese contexto, durante las últimas semanas también renunciaron directivos del jardín de infantes y otras autoridades educativas, mientras que la directora de primaria permanece con licencia.
Como otro indicio del delicado momento institucional, las familias señalaron que fue retirado el cartel con el nombre del colegio ubicado en la fachada del edificio, una decisión que interpretan como una señal del posible cierre o de un cambio de identidad de la institución.
Pese a la preocupación de la comunidad educativa, desde el Gobierno de la Ciudad les habrían informado a algunos padres que el colegio aseguró que continuará funcionando y que busca resolver su situación económica. Hasta el momento, las autoridades del Instituto Duayén no realizaron declaraciones públicas sobre la crisis. Mientras tanto, decenas de familias continúan buscando vacantes en otros establecimientos ante la incertidumbre sobre el futuro del colegio.
