En un operativo conjunto, la Prefectura Argentina y ARCA secuestraron 16 kilos de cocaína, que viajaron en un barco de bandera italiana y arribó al puerto de Zárate, valuada en $340 millones.
El operativo inició cuando el buque fue amarrado en el puerto bonaerense. Se trata del barco Grande Amburgo, según informó la agencia de noticias italiana ANSA.
La embarcación es un buque de carga para el transporte de vehículos y contenedores perteneciente a Grimaldi Lines. Fue el capitán del barco Giovanni Siragusa quien presentó un escrito denunciando que, a bordo del buque, un tripulante le había indicado que encontró una bolsa que contenía "ladrillos" de una sustancia sospechosa en un sector destinado a la carga de vehículos.
El capitán también contó que, al tomar conocimiento del paquete sospechoso, la puso a "resguardo" dentro de su camarote junto al material fotográfico y registros fílmicos.
Cómo fue el operativo
Especialistas de la Prefectura Naval local y diferentes áreas de la Autoridad Marítima nacional, acompañados por personal de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), llevaron adelante el operativo.
Al abordar el barco e inspeccionarlo, las autoridades locales comprobaron que dentro de una bolsa de arpillera blanca había 14 paquetes de clorhidrato de cocaína, un total de 16 kilos valuados en $ 340 millones.
La droga estaba almacenada con un envoltorio extremo y sobre relieve de ladrillos, identificada con la inscripción "Fórmula 1-F1". A su vez, durante la requisa de la embarcación se hallaron otras cinco bolsas de arpillera vacías de similares características en otro sector de carga.
La investigación
En el hecho intervino el Juzgado Federal de Campana - Secretaría Penal N° 3, que ordenó el secuestro de la droga, la recolección de pruebas periciales, declaraciones testimoniales y la extracción de registros fílmicos de cámaras de seguridad.
Sin embargo, no se adoptaron medidas restrictivas contra la tripulación, integrada por 32 personas de distintas nacionalidades. De acuerdo a la causa, el capitán aseguró que dio aviso por teléfono a personal jerárquico de Grimaldi Deep Sea, la empresa naviera fundada en 1947 en Nápoles, con sede legal en Palermo.
"Procedí a recuperar el material y mantenerlo bajo mi custodia, resguardado en mi camarote (zona de oficina), con el objeto de preservarlo para su entrega a las autoridades competentes”, relató en la presentación que terminó en manos del juez federal de Campana, Adrián González Charvay.
Por último, el capitán aseguró que desconocía el origen y las circunstancias en las que la droga pudo haber sido introducida en la nave.
