"Bicharracosaurus": el CONICET descubrió una nueva especie de dinosaurio en Chubut

Científicos del CONICET y del Museo Paleontológico Egidio Feruglio hallaron una especie de dinosaurio herbívoro que vivió hace más de 155 millones de años.

18 de abril, 2026 | 16.55

Científicos del CONICET y del Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) descubrieron una nueva especie de dinosaurio herbívoro que habitó la Tierra hace más de 155 millones de años, durante el período Jurásico Superior. El hallazgo se produjo en una zona remota del noroeste de Chubut. El hallazgo aporta información clave sobre una etapa poco conocida de la evolución de estos gigantes prehistóricos.

Lo increíble es que el descubrimiento fue gracias a un poblador rural que, durante años, encontró restos fósiles en su campo y dio aviso a especialistas. A partir de esas señales, un equipo integrado por investigadores argentinos e internacionales inició trabajos en la región que culminaron con la identificación de una especie hasta ahora desconocida.

Cómo es el dinosaurio hallado en Chubut

El nuevo ejemplar fue denominado Bicharracosaurus dionidei, en homenaje tanto al apodo con el que el poblador describía los restos, “bicharracos”, como a Dionide Mesa, propietario de las tierras donde se realizó el descubrimiento y colaborador clave en la investigación. "El nombre del dinosaurio no solo es un homenaje a él, sino también a todas las personas de campo que colaboran en estos descubrimientos", expresó José Luis Carballido, científico del CONICET–MEF y coautor del estudio.

"Bicharracosaurus": el CONICET descubrió una nueva especie de dinosaurio en Chubut. Foto: MEF

Se trata de un saurópodo, grupo que reúne a los grandes dinosaurios herbívoros de cuello largo. Según los estudios preliminares, este animal alcanzaba entre 15 y 20 metros de longitud y podía pesar hasta unas 20 toneladas. Los fósiles recuperados incluyen una parte importante de la columna vertebral, con vértebras cervicales, dorsales, sacras y caudales, lo que permitió avanzar en la reconstrucción de su estructura corporal.

Uno de los rasgos más distintivos del Bicharracosaurus radica en sus espinas neurales, proyecciones óseas ubicadas sobre las vértebras, que presentan una forma más alargada y comprimida que en otros saurópodos, donde suelen ser más anchas. Esta característica resulta clave para su identificación dentro del grupo.

Desde el punto de vista evolutivo, el nuevo dinosaurio pertenece a los Macronaria, un linaje de saurópodos que surgió durante el Jurásico y que luego se expandió ampliamente durante el Cretácico. Entre sus representantes más conocidos se encuentran gigantes como Brachiosaurus y Patagotitan.

Según los investigadores, este descubrimiento es especialmente relevante debido a la escasez de registros de este grupo en el hemisferio sur para ese período. En este sentido, los restos hallados en la formación Cañadón Calcáreo, en la meseta central chubutense, permiten ampliar el conocimiento sobre cómo eran los ecosistemas de hace millones de años.