El próximo 21 de abril comenzará en Córdoba el jury contra Luis Pizarro, Javier Di Santo y Daniel Miralles, los tres fiscales que estuvieron al frente de la investigación por el asesinato de Nora Dalmasso, ocurrido el 26 de noviembre de 2006 en su casa del country El Jagüel. El proceso, que se extenderá hasta el 28 de abril, definirá si los magistrados continúan en sus cargos o son destituidos por mal desempeño y negligencia grave.
La acusación fue presentada a mediados de marzo por el fiscal general de Córdoba, Juan Manuel Delgado, con un escrito de más de 60 páginas. Aunque aún no se conocen los cargos formales contra cada uno, se esperan entre 40 y 45 testigos durante las audiencias en la Legislatura provincial.
Los fiscales y su paso por la causa
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Javier Di Santo intervino desde 2007 hasta 2015.
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Daniel Miralles lo hizo entre 2016 y 2017.
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Luis Pizarro estuvo al frente de 2017 a 2019.
Actualmente, la causa está en manos de Pablo Jávega, quien logró elevar a juicio a Roberto Bárzola por abuso sexual seguido de muerte, luego de que estudios de ADN lo vincularan con la escena del crimen.
Las cuatro razones que sostienen la acusación
1. El "perejil" y la acusación sin pruebas
Di Santo fue el fiscal que impulsó la detención de Gastón Zárate, un pintor contratado para remodelar la casa, apodado "el perejil". Fue imputado en un show mediático en 2007 y estuvo vinculado a la causa casi cuatro años. En 2011 fue sobreseído por falta de elementos probatorios. El ADN hallado no era compatible con él.
2. Hostigamiento a la familia Macarrón
Sin pruebas, Di Santo señaló al hijo de Nora, Facundo, entonces de 16 años, y sostuvo la teoría de una relación incestuosa con su madre. Estuvo imputado cinco años y medio. Luego, Miralles apuntó al viudo Marcelo Macarrón, inventando la hipótesi de un "avión fantasma" para quebrar su coartada en Uruguay. Pizarro, más tarde, lo acusó de haber contratado sicarios. Macarrón fue absuelto por unanimidad.
3. El informe del FBI que nadie quiso escuchar
Un miembro del FBI viajó a Córdoba y alertó que los responsables estaban entre los trabajadores de la casa, no en la familia. Sugirió investigar a todos los que estuvieron el día previo y advirtió sobre un posible ataque sexual. Los tres fiscales ignoraron esas recomendaciones. El FBI se retiró para investigar otro caso.
4. Las contradicciones de Bárzola y el ADN ignorado
Roberto Bárzola, propietario de la empresa de parquet, declaró en 2006 que no había estado en la casa. En 2008 cambió su versión: dijo que sí había ido, pero que se quedó en el porche por la lluvia. Esa contradicción fue pasada por alto. Además, el ADN hallado en el cinturón de la bata con la que Nora fue asfixiada y en su zona inguinal fue ignorado durante años. Recién con la llegada de Jávega se analizó y dio positivo: Bárzola estuvo en la escena del crimen.
Lo que viene
Los fiscales tienen 10 días para presentar su descargo. Si se habilita el jury, el veredicto se conocería a fines de mayo. Mientras tanto, la causa penal contra Bárzola sigue abierta, a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia resuelva si el homicidio prescribió por el paso del tiempo.
