Atahualpa Yupanqui, folklorista: "La humildad es el orgullo de los que no tienen nada"

Atahualpa Yupanqui fue el gran folclorista comprometido de América Latina, tanto así que llevó la imagen del trabajador del campo, criollo y patriota, del indígena, del pobre, del marginado, por el mundo entero.

12 de mayo, 2026 | 05.00

"La humildad es el orgullo de los que no tienen nada". Esta frase del folklorista aparece en su libro "Aires Indios" (1947), una de las obras más profundas de Atahualpa Yupanqui, donde explora la psicología, el paisaje y la espiritualidad del hombre del Noroeste argentino. Para entenderla correctamente, hay que alejarla de la interpretación moderna de "humildad" como sumisión.

Yupanqui no usa la palabra "orgullo" como vanidad o soberbia, sino como dignidad. En el contexto de los habitantes del cerro y la puna, que poseen pocas o ninguna pertenencia material, la humildad no es una elección ética, sino su estado natural. Al no tener bienes que defender ni títulos que ostentar, su única posesión es su integridad. Por lo tanto, esa humildad se convierte en su mayor "blasón".

La resistencia cultural

En "Aires Indios", Don Ata analiza cómo el indígena y el criollo pobre han sido despojados de todo. En ese vacío material, la humildad funciona como un escudo:

  • Es lo que les permite mantenerse de pie frente al poderoso.
  • Es el "orgullo" de saberse dueños de sí mismos y de su silencio, algo que el dinero no puede comprar.

La distinción entre pobreza y miseria

Para Yupanqui, la pobreza es una condición económica, pero la "humildad" que él describe es una elevación del espíritu. La frase sugiere que aquel que no tiene nada material, encuentra en su sencillez una forma de superioridad moral frente a la opulencia vacía.

Atahualpa Yupanqui nació en 1908, en Juan de la Peña, pueblito de Pergamino, al norte de la provincia de Buenos Aires.

El fragmento textual donde desarrolla la idea es el siguiente:

"El indio es un hombre de silencios. Su mundo es un ámbito de soledades y distancias. Por eso, cuando el hombre de la montaña se siente observado, se encierra en su propia sencillez. La humildad es el orgullo de los que no tienen nada. Es su manera de ser señores de su propia pobreza, sin que nadie pueda entrar en ese recinto donde el alma se guarda."

Aires Indios no es un cancionero, sino un libro de ensayos y crónicas donde Don Ata vuelca su visión antropológica.

En algunas entrevistas posteriores (como la famosa entrevista en España con Soler Serrano), Yupanqui solía parafrasearse a sí mismo diciendo: "El criollo es humilde por dignidad; porque la humildad es el único orgullo que se pueden permitir los que no tienen nada".

Atahualpa Yupanqui fue el gran folclorista comprometido de América Latina, tanto así que llevó la imagen del trabajador del campo, criollo y patriota, del indígena, del pobre, del marginado, por el mundo entero. Fue un antropólogo de la canción. Militó en el Partido Comunista al que renunció. Fue perseguido por la última dictadura cívico-militar, que no logró silenciar ni su voz ni su música.

Murió el 23 de mayo de 1992 en Nimes, Francia. Dos semanas después, el 7 de junio, sus cenizas fueron entregadas a la tierra del Cerro Colorado, provincia de Córdoba. Tenía 84 años y dejó más de 1.200 canciones y el recuerdo de un pueblo al que supo representar.