Tras más de 100 años de ausencia, la naturaleza vuelve a sorprender con la aparición de uno de los animales protegidos más emblemáticos. Se trata del ave "quebrantahuesos" convertida en símbolo de resistencia para los ecologistas, ya que ha logrado reproducirse de nuevo en libertad en su antiguo territorio.
El acontecimiento supone un hito histórico para el mundo y demuestra que la conservación y recuperación de especies amenazadas no solo es posible, sino también real cuando existe trabajo, constancia, dedicación y cooperación.
El hecho se produjo en el entorno del Moncayo soriano, donde una pareja reproductora sacó adelante a un polluelo y se convirtió en el primer nacimiento natural registrado en la zona en más de un siglo. Un episodio muy esperado tras varios intentos fallidos en años anteriores.
El nacimiento histórico de "Moncayo"
La cría fue bautizada como "Moncayo" en homenaje a la emblemática sierra que comparten Aragón, Castilla y León.
Para su seguimiento, los especialistas le colocaron un GPS que permitirá estudiar su comportamiento cuando abandone el nido. También proporcionará datos para analizar sus desplazamientos, detectar las áreas que frecuenta y anticipar posibles riesgos. Así se afinarán las estrategias de conservación de la especie.
La operación de identificación y marcaje se llevó a cabo con extrema precaución, al tratarse de una fase crítica para el desarrollo del animal. El dispositivo se le instaló con el apoyo del Grupo de Intervenciones en Altura y bajo la estricta supervisión veterinaria, para garantizar en todo momento el bienestar del polluelo y la recogida de datos biométricos clave.
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El quebrantahuesos, una pieza clave en el equilibrio ecológico
El Gypaetus barbatus, conocido como Quebrantahuesos, es una de las aves carroñeras más características de Europa. Su dieta está basada principalmente en huesos de grandes animales, lo que lo convierte en un actor esencial para la limpieza del medio y el equilibrio de los ecosistemas.
A pesar de su importancia ecológica, la especie está catalogada como vulnerable a nivel europeo y figura en peligro de extinción en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, tras haber sufrido un acusado retroceso en su distribución histórica. Sin embargo, su presencia comienza a recuperarse en áreas como los Picos de Europa, el Sistema Bético, los Montes Vascos y el Sistema Ibérico.
Detrás de este éxito en el Moncayo se encuentra el trabajo conjunto de los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León en Soria, los técnicos de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos.
