Desaparecieron dos crías de yaguareté en Misiones y la Justicia intenta resolver el misterio

Pasaron casi seis meses desde que la yaguareté Pará y sus dos cachorros fueron trasladados al Parque Provincial Esmeralda. Desde entonces, no se ha podido confirmar el paradero de las crías y el rastro de la madre se volvió difuso. El Juzgado Federal de Eldorado busca determinar ahora si aquel procedimiento —que las autoridades calificaron como "inédito"— respetó los protocolos técnicos y científicos exigidos para reubicar a una especie que se encuentra en peligro crítico de extinción.

10 de abril, 2026 | 14.31

Lo que el gobierno de Misiones presentó como un "operativo inédito" para reubicar a una yaguareté hembra y sus dos cachorros terminó convertido en una causa judicial. A casi seis meses del traslado, no hay señales de las crías y el paradero de la madre es un misterio. El Juzgado Federal de Eldorado, a cargo de Miguel Ángel Guerrero, investiga si el procedimiento violó los protocolos de conservación de una especie emblemática y en peligro crítico.

La historia comenzó en octubre de 2025, cuando el Ministerio de Ecología de Misiones decidió capturar y reubicar a Pará, una yaguareté que había sido vista en el patio de una vivienda en la zona conocida como "2.000 Hectáreas", cerca del Parque Nacional Iguazú. Vecinos denunciaban que el animal había matado más de 50 perros y temían por la seguridad de sus hijos. Junto a la madre, los especialistas encontraron dos cachorros de apenas dos meses.

El 17 de octubre de 2025, la familia fue liberada en el Parque Provincial Esmeralda, dentro de la Reserva de Biosfera Yabotí. Fue el final de un operativo que demandó nueve días de trabajo conjunto entre organismos provinciales, nacionales y ONGs. El gobernador Hugo Passalacqua celebró la medida en sus redes sociales. Pero lo que vino después fue silencio.

Sin rastros de los cachorros y dudas sobre la madre

Los cachorros, por su corta edad, no llevaban collares satelitales. La última imagen registrada por cámaras trampa data del 24 de octubre de 2025, una semana después de la liberación. Desde entonces, nada. La hembra sí contaba con un dispositivo de seguimiento, pero el último dato del collar corresponde al 20 de enero de 2026. El día anterior, una cámara trampa la captó sola. Desde ese momento, no hay certezas sobre su ubicación ni sobre el funcionamiento del equipo.

La Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (UFIMA) judicializó el caso y el juzgado de Eldorado lo tomó bajo su jurisdicción, considerando que el Parque Provincial Esmeralda está en el departamento San Pedro. Se investiga una posible infracción a la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre. El fiscal Ramiro González advirtió que, tratándose de un Monumento Natural Nacional, las autoridades tenían una "posición de especial garante" respecto a la conservación de los animales.

Las versiones encontradas

El Ministerio de Ecología de Misiones, a cargo de Martín Recaman, evitó responder preguntas de la prensa. En cambio, el director del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) , Emanuel Grassi, aseguró que toda la documentación técnica del traslado fue puesta a disposición de la Justicia. Por su parte, el biólogo del CONICET y coordinador de Proyecto YaguaretéAgustín Paviolo, consideró que no era prudente brindar información adicional mientras el caso esté en manos judiciales.

Una reunión de la Subcomisión Selva Paranaense del 20 de febrero de 2026 evaluó que Pará mostraba un comportamiento "normal y saludable" y que no intentaba regresar a su lugar de origen. Se propuso un vuelo de helicóptero para restablecer contacto con el collar, pero para entonces ya no había señales. Los rastrillajes en terreno no dieron resultados y las lluvias pudieron haber borrado huellas.

Un patrón que preocupa

El caso de Pará no es aislado. En las últimas semanas, la Cámara Federal de Resistencia ordenó reabrir la investigación por la desaparición de Miní, otra yaguareté, en el Parque Nacional El Impenetrable, en Chaco. Ambos episodios reflejan una dificultad recurrente: incluso dentro de áreas protegidas, el seguimiento de ejemplares monitoreados falla.

Mientras tanto, en la selva misionera se desarrolla un monitoreo binacional periódico para evaluar la población de yaguaretés. Los últimos datos estiman entre 64 y 110 ejemplares, una cifra que evidencia una leve disminución respecto de estudios anteriores. En ese contexto, la pérdida de dos cachorros y la incertidumbre sobre su madre se suman a una larga lista de expedientes que, como reveló la investigación "Los expedientes del yaguareté", suelen terminar archivados.