El amor se vive de diferentes formas y, actualmente, muchas personas prefieren dejar de lado el compromiso para tener relaciones afectivas "más libres". De esta forma aparece la agamia, un estilo de vida donde la soltería deja de ser una situación transitoria y el vivir sin pareja romántica pasa a ser un estilo de vida.
¿Qué es la agamia?
La agamia es una forma de entender a las relaciones sin compromisos. Se trata de la elección propia y consciente de no establecer vínculos de pareja o matrimoniales a largo plazo. En concreto, el término proviene del griego donde "a" hace referencia al "sin" y el "gamos" a la unión íntima o matrimonio. En referencia a la idea de vivir sin pareja.
Así, las personas ágamas, a diferencia de las solteras, no viven con la expectativa de encontrar una pareja romántica, sino que están seguras de que no desean una relación estable a largo plazo; tampoco quieren casarse o comprometerse a estar con una persona para siempre.
La psicóloga chilena experta en comportamiento humano, Guillermina Guzmán Leal, explicó en diálogo con Canal Viax que las personas que siguen este estilo de vida “cuestionan la noción de que solo es posible relacionarse a través del amor tradicional” y consideran las relaciones como “una limitación de la libertad individual”.
Cabe destacar que la decisión de no ponerse, ni creer en las parejas no implica que estas personas no tengan relaciones sexuales o eviten las relaciones afectivas. En cambio, significa que buscan una forma distinta de participar en las relaciones íntimas y emocionales, sin comprometerse. El objetivo es encarar sus vínculos con mayor honestidad y sin creer en las imposiciones sociales de la pareja.
Por qué las personas eligen la agamia como estilo de vida
Al elegir la agamia, muchas personas eligen vivir con mayor libertad y sin imposiciones sociales. Sin embargo, la especialista señaló que la idea de no estar románticamente con alguien o evitar conocer a alguien "es una forma de rechazo que puede estar fundamentada en experiencias pasadas".
En ese sentido, explicó que en algunos casos la decisión de apostar por la agamia puede estar antecedida por otras situaciones y experiencias previas, como por ejemplo "haber sido traicionado, no querer ser lastimado nuevamente o tener miedo al compromiso emocional".
