La investigación judicial por el crimen de Ángel López enfrentará este viernes una audiencia clave a pedido de la defensa, quien buscará que se apruebe una revisión de las pericias por parte del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En la causa están imputados Mariela Beatriz Altamirano, madre biológica del menor, y su pareja, Michel Kevin González. Se trataría de la segunda vez que los defensores de los acusados intentan pedir la intervención del equipo que responde al máximo tribunal. Según consta en el expediente, el pedido de la defensa había sido rechazado en primera instancia por el juez de garantías Alejandro Soñís.
MÁS INFO
A pesar de esto, los imputados contarían con otra oportunidad de que la solicitud sea revisada por los jueces Raquel Tassello y Martín Cosmaro, conforme lo establece el Código Procesal. Al ser consultado sobre la estrategia, el fiscal general Facundo Oribones sostuvo que la audiencia fue solicitada únicamente por la defensa. De acuerdo con las declaraciones que brindó a la prensa, Oribones explicó que la Fiscalía se opone a la intervención del cuerpo médico forense nacional. Como parte del argumento, remarcaron que las pericias oficiales coinciden en sus aspectos centrales, por lo que serían aspectos que no estarían bajo discusión.
Los argumentos de la defensa y la Fiscalía
Respecto al avance de la investigación, el fiscal general comunicó que el juez de garantía les ha autorizado un plazo de seis meses para culminar con la etapa de investigación penal preparatoria. En línea con esto, indicó que la fecha límite para presentar la acusación será el 14 de octubre. La defensa, por su parte, insiste en la necesidad de una revisión externa de las pruebas periciales, argumentando que podrían existir dudas sobre los dictámenes que pesan sobre sus representados.
MÁS INFO
En paralelo, informaron que el Superior Tribunal de Justicia de Chubut se encuentra a la espera de recibir el informe final sobre los procedimientos que otorgaron la tenencia del menor a su madre. La revisión había sido ordenada en abril, apenas se conoció que el nene de 4 años había muerto producto del maltrato que sufrió durante el tiempo que vivió con su progenitora. La auditoría tiene como finalidad ejercer un "contralor del debido cumplimiento de las misiones y funciones encomendadas a ese organismo por la normativa vigente". Además, recordaron que la tarea se encuentra a cargo del Equipo Técnico Interdisciplinario.
La investigación en Chubut y el informe final
El objetivo es reconstruir lo sucedido en el caso particular de Ángel y evaluar el funcionamiento general del sistema de protección, así como la eficacia de sus mecanismos de actuación. El foco está en determinar si existieron fallas estructurales, errores de procedimiento o debilidades en la intervención institucional. El presidente del Superior Tribunal de Justicia de Chubut, Andrés Giacomone, señaló que el proceso de revisión se encuentra en su tramo final. Asimismo, explicó que solo restaría la entrega y análisis del informe técnico definitivo, que será clave para conocer las conclusiones de la auditoría y definir los próximos pasos.
"Una vez analizado ese informe, se verá cuál es el resultado al que se arribó y, en base a eso, también se tendrán que tomar medidas", sostuvo Giacomone. Incluso, señaló que la auditoría no se limita a investigar posibles responsabilidades penales o individuales, sino que tiene un alcance más amplio: revisar el funcionamiento del sistema en su conjunto. En línea con esto, se analizará si el sistema está funcionando correctamente y cuáles son las posibles mejoras, incluyendo la revisión de protocolos de actuación, criterios de evaluación y herramientas de intervención ante riesgos o vulnerabilidades. Por este motivo, Giacomone consideró que el informe final podría marcar un punto de inflexión en el sistema de protección infantil de la provincia.
El contexto del caso y la muerte de Ángel
El caso de Ángel López reavivó el debate sobre la capacidad de respuesta de la justicia y los organismos de protección frente a situaciones de alta vulnerabilidad, luego de que el menor fuera llevado a una guardia médica en estado de inconsciencia. Ese 5 de abril, los médicos de la guardia diagnosticaron: "Coma, paro cardiorrespiratorio en domicilio con desconocimiento de la causa del mismo, neumonitis causada por inhalación de vómito. Diabetes insípida". Un día después, sufrió otro paro del cual no pudo ser reanimado.
Según trascendió, los órganos vitales del nene presentaban daños provocados por la falta de oxígeno (hipoxia), que estiman de evolución mayor al intervalo de entre 6 y 12 horas. Asimismo, los ambulancieros aportaron que el pequeño presentaba "cianosis" (coloración azulada o grisácea de la piel y las mucosas). En ese momento, la madre de Ángel les aseguró que el pequeño presentaba dificultades para respirar, por lo que le suministraron medicación para un cuadro de broncoespasmo severo.
La autopsia reveló que la muerte fue producto de un "síndrome de respuesta inflamatoria sistémica y daño multiorgánico debido a un proceso infeccioso por foco pulmonar". Parte del cuadro fue causado por "bronquiolitis y bronconeumonía" y remarcaron que estos fueron "en concomitancia con traumatismos craneoencefálicos". Por este motivo, la imputación contra su madre se agravó y, actualmente, es investigado por homicidio agravado por el vínculo por comisión.
