Abrió cuando Lavalle era la calle de los cines, dicen que tiene el mejor capucchino de Buenos Aires y parece una postal de los años 60

La historia de Le Caravelle, el bar notable que funciona desde 1962, y visitarlo es un viaje en el tiempo.

11 de julio, 2026 | 18.42

Hubo un tiempo en que caminar por la calle Lavalle era sinónimo de ir al cine. Esta arteria reunía algunos de los cines más importantes de la Ciudad de Buenos Aires. En ese escenario abrió, en 1962, un café que todavía hoy mantiene el mismo espíritu de aquella época: Le Caravelle.

Ubicado en Lavalle 726, a pocos metros de la esquina con Maipú, este histórico local integra el circuito de los Bares Notables de Buenos Aires. Le Caravelle nació en 1962, cuando la mencionada calle acababa de consolidarse como la primera peatonal de la ciudad y atravesaba uno de sus momentos de mayor esplendor gracias a la concentración de salas cinematográficas.

Más de seis décadas después, el local conserva gran parte de su identidad original. Apenas se cruza la puerta, la atmósfera remite a los tradicionales cafés italianos, con muebles de madera, una decoración clásica y detalles que prácticamente no cambiaron con el paso de los años.

Le Caravelle parece una postal de los años '60.

Uno de los elementos más llamativos son los cuatro relojes ubicados sobre una de las paredes, que marcan simultáneamente la hora en Buenos Aires, Roma, Madrid y Atenas. También sobresalen las fotografías de algunos de los lugares más emblemáticos de Italia, como la Fontana di Trevi, la Piazza Navona y la escalinata de la Piazza di Spagna, uno de los rincones más visitados de Roma.

El local cuenta con dos barras, cada una con una función específica. La primera está destinada al servicio de cafetería y sandwichería, además de la venta de café en grano o molido para llevar. La segunda, donde muchos clientes prefieren tomar el café de pie, mantiene en funcionamiento una tradicional cafetera exprés que continúa siendo protagonista de la rutina diaria del bar.

Pero lo mejor de Le Caravelle es su capucchino y sus medialunas de manteca, las de grasa y las clásicas "manzanitas", que acompañan desde hace décadas el café servido en tazas con el histórico logo del bar notable. Según dicen, se trata del mejor capucchino de la Ciudad de Buenos Aires.

Qué días se puede visitar Le Caravelle y en qué horario

Le Caravelle se puede visitar de lunes a sábados, de 7:30 am a 7:30 pm. Los domingos el bar permanece cerrado. Quienes lo visiten no solo van a tomar un rico café acompañado de medialunas de manteca, sino que además van a viajar en el tiempo a la Buenos Aires de los años '60.