La provincia de Buenos Aires comenzó a sentir el ajuste donde más duele: en la asistencia alimentaria. El gobernador Axel Kicillof y el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, debieron suspender por 90 días y analizan cómo reconfigurar el Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (conocido como Plan Mesa), con el que asistían en materia alimentaria a dos millones de familias bonaerenses, ante la falta de fondos nacionales para sostener la iniciativa combinada con el desplome de la recaudación, que lleva ocho meses consecutivos de caída.
"Es cada vez más difícil para nosotros llevar adelante las políticas de gobierno", reconoció este martes Kicillof, durante la inauguración de la tercera etapa del Centro Regional Educativo Universitario de Coronel Suárez. "Milei no manda nada a ninguna provincia argentina ni en educación, ni en salud… ahora cortó los remedios, el Remediar", lamentó.
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El Plan Mesa, suspendido por 90 días, alcanzaba a dos millones de familias bonaerenses que recibían, a través de la escuela de sus hijos, una caja todos los meses con un complemento alimenticio. En lo que va del gobierno de Milei, el contenido ya había sufrido un deterioro. Pasó de 15 productos en 2020 –cuando el programa nació para suplantar a los comedores escolares durante la cuarentena– a nueve productos en su último envío: una docena de huevos, una botella de aceite, un paquete de arroz, un paquete de leche, levadura, un paquete de harina, tomate triturado, lentejas y arvejas. El presupuesto total del programa era de 200 mil millones de pesos anuales, que ante lo agudo de la crisis la administración de Kicillof se propone gastar de manera más eficiente. El ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, explicó a El Destape: "Tendremos que abordar algún tipo de reconfiguración, porque este programa es universal y hoy hay que focalizar. Estamos estudiando diversas alternativas. Hay sectores con necesidades más agudas que otros".
Junto con la decisión de suspender el Plan Mesa, la Provincia dispuso un aumento del 30% del Servicio Alimentario Escolar (SAE), que alcanza a dos millones de chicos y chicas que desayunan, almuerzan y meriendan en 11.500 escuelas todos los días. Este programa tiene un presupuesto anual de 54 mil millones de pesos y es en donde más se sintió el "default" de la Nación. Mientras el Ministerio de Capital Humano le ofrece a la Provincia un aumento del 4% respecto de lo que le transfería en 2025 para el SAE, la administración de Kicillof remarca que la inflación fue del 30% y que con el aumento que dio Buenos Aires en estos días el programa estará al día. Pero, mientras tanto, le reclaman a Sandra Pettovello una deuda que, asegura Kicillof, asciende a 220 mil millones de pesos sólo por aportes al SAE. Y si bien la ministra asegura que no debe nada, los datos oficiales muestran que el año pasado la Nación le transfirió a la provincia de Buenos Aires, en términos reales, un 20,6% menos recursos para comedores escolares que respecto a 2023.
Durante los dos primeros años de gobierno de Javier Milei, todas las provincias aumentaron del gasto para compensar el ajuste nacional. Pero, con la caída de la recaudación, la situación cambió drásticamente. Un análisis general de la situación que enfrentaban los gobernadores al cierre de 2025 mostró que el gasto creció en promedio un 9% y los ingresos, la recaudación, solamente 3%. En ese contexto, sufren todavía más las que atraviesan sin paliativos las consecuencias directas del plan económico.
Según un detallado informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA, la provincia de Buenos Aires "muestra un deterioro sostenido de sus variables económicas desde noviembre de 2023 con resultados peores en casi todos los indicadores que el promedio nacional". El documento, publicado en los últimos días, detalla los números bonaerenses:
- La desocupación trepó al 9,5% al cuarto trimestre de 2025 —2 puntos por encima del total país— y se perdieron 96.243 puestos de trabajo registrados.
- Los salarios de los trabajadores registrados privados del GBA son de los que más poder adquisitivo perdieron en todo el país (después de Tucumán y Tierra del Fuego).
- Medido con la canasta actualizada de 2017/2018, el salario real cayó 8% desde noviembre de 2023, mientras que el promedio nacional es del 7.3% porque el índice oficial subestima el peso de las tarifas en el presupuesto familiar y por el perfil productivo de la PBA.
- Cerraron 5.364 empresas en la Provincia según el informe de la SRT.
- El INDEC mide una caída en el consumo en supermercados del 5,1% y los jubilados bonaerenses cobran por debajo de la media nacional.
- El IPC acumulado entre diciembre de 2023 y marzo de 2026 para alimentos en el GBA (276%) supera al nivel nacional (273%). Por su parte, los gastos en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registran aumentos de hasta el 493% en el último año.
Por todo esto, el CEPA concluye que "el ajuste tuvo una geografía clara: el Conurbano pagó la mayor parte de la cuenta".
"Ya estamos en una situación de emergencia", reconocieron fuentes del gobierno de Axel Kicillof ante El Destape y admitieron que hoy la Provincia no tiene la capacidad de seguir cubriendo el Plan Mesa. Por eso, la decisión de focalizarse en garantizar el SAE en las escuelas junto con la duplicación de la asistencia alimentaria a municipios –que implicará una inversión de 35 mil millones de pesos hasta fin de año–. "Era un pedido muy sostenido que veníamos teniendo en función del aumento de demanda, creo que eso va a descomprimir un poco", señalaron en la Gobernación.
Es en ese contexto que este miércoles al mediodía los intendentes peronistas de la Provincia marcharán a la puerta del Ministerio de Capital Humano en reclamo por el financiamiento del Plan Mesa y la actualización de los montos del SAE. "Con la inflación actual, se estima necesario un aporte de 177 mil millones de pesos para su funcionamiento, por parte del gobierno nacional", informaron formalmente los jefes comunales. Tras el reclamo, Kicillof los recibirá a pocas cuadras de allí, en la Federación Argentina de Municipios. El gobernador es consciente de que su proyección nacional depende de la situación socioeconómica en la provincia de Buenos Aires. Y sabe también que el ajuste y la crisis económica lo sumergen en un escenario cada vez más difícil.
