La querella del caso $LIBRA también pidió la indagatoria de Adorni: lo considera pieza clave de la criptoestafa

El querellante de la causa $LIBRA Martín Romeo requirió que se cite al jefe de gabinete a prestar declaración indagatoria por su accionar en la criptoestafa. Le achacan ser parte del Tech Forum, recibir pagos de la empresa de Novelli y participar de reuniones clave entre el trader y Milei. Apuntan contra él por estafa, asociación ilícita, incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho y tráfico de influencias.

07 de abril, 2026 | 20.22

Se multiplican las malas noticias judiciales para el jefe de gabinete Manuel Adorni. Mientras se complica su situación en la causa en la que es investigado por presunto enriquecimiento ilícito, el jefe de ministros ahora quedó comprometido en la investigación sobre la criptoestafa de $LIBRA: la querella de Martín Romeo requirió a la Justicia que lo cite a prestar declaración indagatoria. Lo consideran una pieza clave en la maniobra que tiene por protagonistas al presidente Javier Milei, su hermana Karina y al trader Mauricio Novelli, entre otros.

El pedido para citar a Adorni forma parte del escrito de 204 páginas que presentaron en la noche del domingo Romeo y su abogado Nicolás Oszust, donde expusieron “las fases y el mapa de cómo se gestó, ejecutó y encubrió la estafa” de $LIBRA. En el extenso planteo, al que accedió El Destape, los querellantes requirieron a la Justicia que también convoque a prestar declaración indagatoria a Javier y Karina Milei, a los acusados de intermediarios de la criptoestafa Mauricio Novelli, Sergio Morales y Manuel Terrones Godoy y a otras 10 personas.

¿Por qué Romeo y Oszust apuntaron a Adorni? Porque consideran que aportó “su investidura como Vocero Presidencial para generar un ‘lavado de prestigio’ y dotar de confianza institucional a la organización” que estuvo detrás de la criptoestafa. Le achacan haber sido “un engranaje fundamental” de la maniobra y cometido los delitos de estafa, asociación ilícita, incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo y tráfico de influencias. Recordaron que fue parte del Tech Forum, que recibió pagos de la empresa de Novelli y que mantuvo reuniones con el trader y el Presidente.

Para los querellantes “la organización criminal necesitaba crear una apariencia de empresa lícita y una ‘calidad simulada’” para “consumar el fraude” de $LIBRA. Y “Manuel Adorni funcionó como el instrumento objetivo y esencial de ese ardid. Su presencia física en el evento fundacional en el Hotel Libertador y el uso publicitario y comercial de su cargo público crearon el escenario de legitimidad estatal necesario para que el público inversor cayera en el error de confiar en el proyecto $LIBRA”, afirmaron Romeo y Oszust. Le adjudicaron al ex vocero un rol estelar “durante la etapa preparatoria; un auxilio institucional ‘sin el cual el hecho no habría podido cometerse’". Y enfatizaron: “Su validación fue la condición sine qua non para convencer a los financistas extranjeros y, posteriormente, a los ahorristas. Sin esa confianza estatal artificialmente generada, el desapoderamiento masivo resultaba fáctica y lógicamente inviable”.

Es que Adorni fue parte importante del Tech Forum, que se realizó en el Hotel Libertador en octubre de 2024. Se trata del encuentro organizado por Novelli, Morales y Manuel Terrones Godoy, en el que coincidieron todos los protagonistas de la criptoestafa y es señalado como un momento clave para el caso.

“Durante el evento fundacional ‘Tech Forum’, llevado a cabo el 19 de octubre de 2024 en el Hotel Libertador, el nombrado estuvo presente y participó activamente de las reuniones y exposiciones. Dicho evento, lejos de erigirse como un congreso académico genuino, funcionó como el punto de encuentro físico y la fachada donde los operadores locales sellaron sus acuerdos espurios con los capitales extranjeros representados por Hayden Mark Davis, Tom Davis y Julián Peh. Al participar de estas cumbres, Adorni le otorgó a la organización el peso invaluable de su investidura; un elemento que luego fue utilizado comercialmente por la cúpula para captar a los inversores minoristas”, precisaron los denunciantes.

Además, hay referencias de pagos de la empresa de Novelli al ahora jefe de gabinete, tal como se desprende del peritaje a los dispositivos electrónicos del trader y Morales que realizó la DATIP y constan en la causa. Como recuerdan los querellantes, “funcionarios como Manuel Adorni cobraban por publicitar el evento” del Tech Forum.

Los registros extraídos del iPhone de Novelli dan cuenta de una relación comercial entre Adorni y Novelli que es “previa al lanzamiento del proyecto $LIBRA, basada en la explotación de su cargo público”, según los denunciantes. “Concretamente, en el chat grupal ‘Marketing & Web Tech Forum 2025’, fechado el 23 de enero de 2025, los organizadores discuten abiertamente la utilización de la figura de Adorni como herramienta de tracción publicitaria. En dicho intercambio, María Pía Novelli emite una orden directa y perentoria a la agencia de publicidad: ‘Importante, necesitamos Pagá el lunes el posteo de Manuel Adorni como keynote speaker. Opening (vocero presidencial). Que sea súper llamativo’. A esta directiva, Sergio Morales le añade una instrucción específica para maximizar el impacto de la autoridad estatal: ‘Spokesperson for the Presidency of Argentina’", según la reconstrucción que realizaron los querellantes.

En esa misma línea, Romeo y Oszust señalaron que Adorni “permitió que su imagen y su investidura como Vocero Presidencial fueran transadas comercialmente por una S.R.L. privada que, semanas después, lanzaría un activo digital para drenar la liquidez del público”. La referencia es a la firma Tech Forum SRL, la empresa que crearon Novelli y Terrones Godoy para realizar el evento de octubre en el Hotel Libertador, que contó con la presencia estelar del presidente Javier Milei. “Está validación estatal resultó ser el ‘commodity’ político indispensable para cerrar el entramado internacional” añadieron los denunciantes.

En ese marco, en el escrito Romeo y Oszust recordaron el contrato "Kelsier Group LATAM Agreement", hallado en los dispositivos de Novelli, donde se establecía que “la cúpula local”, compuesta por Novelli, Terrones Godoy y Morales iba a “erigirse como el canal ‘exclusivo’ con el Presidente de la Nación, a cambio de un cuantioso soborno de USD 1.550.000”. “Manuel Adorni operó como el instrumento esencial en este ecosistema: sin su validación pública, sin su presencia física en el Hotel Libertador interactuando en los espacios donde operaban los financistas internacionales, y sin los posteos pagos utilizando su cargo, los operadores locales jamás habrían detentado la autoridad necesaria para convencer a Kelsier Group de que realmente controlaban los hilos del Gobierno”, afirmaron Romeo y Oszust.

El nombrado prestó su nombre, su tiempo y su jerarquía institucional para validar a individuos que carecían de toda legitimidad orgánica. Sabía —o, en virtud de las altísimas responsabilidades inherentes a su cargo, tenía el deber ineludible de saber— que su título de ‘Vocero Presidencial’ estaba siendo pautado y comercializado por una firma privada para atraer capitales de riesgo”, señalaron los querellantes en su presentación. “La organización necesitaba ejecutar un ‘Lavado de Prestigio’; en consecuencia, utilizaron a Manuel Adorni como nexo institucional; y apoyados en esa confianza artificialmente generada por el Estado, lanzaron un activo para desapoderar a miles de ahorristas”, agregaron.

También resaltaron que Adorni participó de múltiples reuniones entre Novelli y Milei, “lo que demuestra que tenía conocimiento de la acción delictiva”.

Por todo esto, los querellantes concluyeron que “la conducta de Manuel Adorni debe encuadrarse bajo las figuras de Asociación Ilícita en calidad de Autor (Art. 210, C.P.), en Concurso Real (Art. 55, C.P.) con el delito de Estafa en calidad de Partícipe Primario (Arts. 45 y 172, C.P.), sin perjuicio de los delitos contra la Administración Pública que pudieran concursar idealmente por la utilización indebida de su cargo oficial (Arts. 248 y/o 256/256 bis, C.P.)”. “Su intervención en la etapa preparatoria aportó la apariencia de legitimidad y la calidad simulada ineludibles para inducir a error a los inversores, configurando un aporte doloso sin el cual la maniobra defraudatoria no habría podido materializarse”, finalizaron los denunciantes en el escrito dirigido al juez del caso Marcelo Martínez de Giorgi, quien deberá resolver el pedido de la querella.