La imagen del gobierno de Javier Milei registró un marcado retroceso en julio, interrumpiendo la breve recuperación del mes anterior y acumulando una caída del 21,5% en lo que va del año. Según los últimos datos del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), confeccionado por la Universidad Torcuato Di Tella, la aprobación de la gestión nacional descendió a 1,94 puntos, su nivel más bajo en el promedio histórico de la actual administración.
Golpe a la gestión: la eficiencia al frente del deterioro
El traspié de julio impactó en casi todas las dimensiones que evalúan el desempeño oficial. De los cinco pilares que integran la medición, cuatro sufrieron contracciones significativas respecto a junio, reflejando un desánimo transversal en la percepción pública sobre el rumbo de La Libertad Avanza.
La mayor pérdida de confianza se dio en la eficiencia en la administración del gasto público, que se desplomó un 15,4% al ubicarse en 1,79 puntos. Le siguieron las bajas en la capacidad para resolver problemas (2,28 puntos; -7,3%), la preocupación por el interés general (1,51 puntos; -6,9%) y la evaluación general del gobierno (1,64 puntos; -2,5%).
La única excepción dentro del esquema de evaluación fue el atributo de honestidad, que se mantuvo prácticamente estancado en 2,45 puntos con una variación marginal del -0,4%.
Los jóvenes y el GBA impulsan el rechazo
Al desglosar los datos demográficos y geográficos, la caída de la imagen del gobierno de Milei muestra focos críticos bien delimitados. El segmento más afectado fue el de los jóvenes de 18 a 29 años, donde la confianza cayó un drástico 23% en apenas treinta días, descendiendo a 1,68 puntos. Se trata de una franja etaria que históricamente había mostrado un fuerte respaldo a la propuesta oficial.
El impacto también se sintió con fuerza según el nivel socioeconómico y de instrucción. Las personas con estudios primarios registraron el mayor descenso del mes (-24,7%), alcanzando apenas 1,29 puntos.
En el mapa territorial, el Gran Buenos Aires (GBA) encabezó el sesgo negativo dentro del AMBA con una contracción del 10,9% (1,63 puntos), en contraste con el interior del país que, pese a caer un 4,7%, sigue manteniendo los niveles más altos de aprobación con 2,09 puntos.
Comparativa histórica y perspectivas
En el mes 31 de la gestión actual, el promedio acumulado de la confianza gubernamental se ubica en 2,37 puntos. Si bien el índice general supera a los registros observados en el mismo período durante las presidencias de Cristina Fernández de Kirchner o Alberto Fernández, se posiciona por debajo de los valores que registraba Mauricio Macri en el mismo tramo de su mandato (2,01 puntos en el mes a mes individual, pero con un promedio superior de 2,51).
El informe elaborado a partir del relevamiento de Poliarquía Consultores para la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella concluyó que las expectativas económicas futuras siguen marcando la grieta de la opinión pública: entre quienes proyectan que la situación económica empeorará dentro de un año, la confianza hacia la gestión oficial cae a un mínimo casi nulo de 0,33 puntos.
