Tras levantar la toma del Colegio Nacional Buenos Aires (CNBA), originado por el no cumplimiento por parte del Ejecutivo de la Ley de Financiamiento Universitario, el presidente del centro de estudiantes, Francisco Pitrola, confirmó que hoy por la noche se retomará la toma en la institución.
En diálogo con El Destape 1070, el joven explicó que decidieron levantar la toma "para que las clases sigan con normalidad y los no docentes tengan sus elecciones", al tiempo que destacó que "la continuidad pedagógica es importante". En línea con la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, la otra escuela tomada, Pitrola confirmó que la institución no cesó la medida en ningún momento.
Durante la entrevista, Pitrola también respondió a las críticas y ataques que recibió en redes sociales y distintos medios de comunicación tras la difusión pública del conflicto. El joven cuestionó especialmente las desinformaciones difundidas sobre su figura y sobre su vínculo familiar con el dirigente histórico del Partido Obrero, Jorge Altamira.
“A uno no le gusta ver muchas cosas que dicen en Twitter, principalmente porque son mentira”, sostuvo. En ese sentido, aseguró que existe una intencionalidad política detrás de algunas críticas y defendió el rol de los estudiantes movilizados. “Yo, al fin y al cabo, soy un representante de las decisiones que se toman en las asambleas. Estoy orgulloso de todos los chicos que se están movilizando”, expresó.
Pitrola también explicó cómo funciona la agrupación estudiantil con la que llegó a la presidencia del centro de estudiantes. Según relató, se trata de un espacio independiente creado hace apenas un año por estudiantes con distintas identidades políticas, pero unidos por la defensa de la educación pública y el rechazo al gobierno de Javier Milei.
“Nosotros creemos que las decisiones las toman las asambleas y los estudiantes, no un dirigente político de afuera”, afirmó. Además, señaló que dentro del espacio conviven sectores cercanos al kirchnerismo, al trotskismo y otras corrientes ideológicas, aunque aclaró que ninguna organización externa condiciona las decisiones internas del centro de estudiantes.
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Por otra parte, el joven respondió las declaraciones públicas de un ex policía que, durante una emisión televisiva, pidió que fuera detenido por participar de la toma estudiantil. Pitrola calificó esas expresiones como “muy preocupantes” y aseguró que existen antecedentes judiciales que respaldan las tomas estudiantiles como medidas legítimas de protesta.
“Si uno no hace daños patrimoniales ni daños a terceros, las tomas de los colegios son legales”, sostuvo. Además, advirtió sobre el clima de hostilidad que atraviesan actualmente los estudiantes movilizados y vinculó algunas declaraciones mediáticas con prácticas autoritarias del pasado argentino.
Finalmente, Pitrola confirmó que tanto el Colegio Nacional Buenos Aires como el Pellegrini continuarán con las medidas de fuerza en reclamo por el financiamiento educativo.
El paro universitario y las clases públicas
En paralelo, este martes comenzó un paro docente en las universidades nacionales que se extenderá hasta el sábado. Es la primera medida gremial unificada desde la Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo, que fue masiva en todo el país. "Milei eligió a la universidad pública como enemigo y acá nos tienen, de pie, porque la vamos a defender con uñas y dientes", afirmó la Conadu en un comunicado. Por su parte, la Conadu Histórica sostuvo: "La extraordinaria respuesta social obtenida es un respaldo muy poderoso para la continuidad de nuestro plan de lucha, frente a un gobierno que continúa sin dar respuestas a las demandas salariales y presupuestarias".
Además, durante este martes se desarrollaron clases públicas promovidas por docentes universitarios frente al Palacio de Tribunales. La convocatoria se desarrolló bajo el lema "Señores jueces, que Milei cumpla la ley" y buscó visibilizar el reclamo por la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y actualmente judicializada.
El conflicto estudiantil se extiende. Ya trascendió las universidades y llega a los colegios secundarios que dependen de las instituciones de educación superior, en los que también se advierten dificultades edilicias y éxodo de trabajadores. Mientras tanto, las cientos de miles de personas que marcharon en todo el país no parecen haberle movido el amperímetro a Milei, que incumple de le Ley de Financiamiento Universitario y desoye los fallos judiciales que lo obligan a acatar lo votado en el Congreso. Ahora, los más jóvenes se suman a las protestas con denuncias que cada vez se escuchan más entre los reclamos: la necesidad, en un contexto adverso, de que no se abandone su salud mental.
