Tercer día consecutivo de cierres de fábricas en Catamarca, una provincia que fue clave para que el gobierno de Javier Milei sancione la reforma laboral en el Congreso. La fábrica de calzados Dabra S.A., perteneciente al grupo Dexter, dejó a 23 empleados en la calle tras bajar la persiana de su planta en la localidad de Sumalao, en Valle Viejo. La empresa se niega a pagar el 100% de la indemnización y hubo un corte de ruta por parte de los trabajadores.
"Hoy llegamos a las seis de la mañana, como siempre, a la empresa y ya no nos dejaron ingresar porque estamos despedidos. Somos 23 personas, 23 padres y toda su familia", dijo Ariel, un trabajador de la firma, al medio local El Esquiú.
Los empleados, que se dedicaban a la confección de indumentaria y calzados para la marca Lotto, se encontraron con la planta cerrada luego de que el día anterior los hicieran retirarse antes del turno. "Voy a cumplir 47 años, ¿Dónde voy a conseguir trabajo? Tengo un compañero que tiene 62 años. Donde va a conseguir trabajo este hombre", comentó consternado Eugenio, otro trabajador que habló con el radio Valle Viejo.
Al enterarse del cierre de la planta, los trabajadores cortaron la avenida Félix Avellaneda frente a la empresa y se quejaron porque la compañía quiere pagarles solo el 50% de la indemnización. "Queremos que nos indemnicen el 100%, como corresponde. Hay gente que tiene mas de 20 años trabajando acá", añadió.
Los operarios también pidieron la intervención en el caso del ministro de Producción, Leonardo Zeballos, y del propio gobernador catamarqueño, Raúl Jalil. "Vamos a cortar la ruta para que venga el ministro de Producción de la provincia. Si puede venir el gobernador mejor todavía", agregó el trabajador.
El caso de Neba y VVC Textil
Esta misma semana se conoció el caso de otras dos empresas catamarqueñas, ambas en el Parque Industrial el Pantanillo, que también atraviesan una profunda crisis, con despidos y avisos de cierre.
La empresa NEBA, que producía electrodomésticos como heladeras y freezers, anunció su cierre definitivo y dejará a 56 familias sin sustento. Los operarios denunciaron que la política nacional "está matando a toda la industria".
"Estamos abarrotados de gente que está quedando en el camino, esta política nos está destruyendo, nos está perjudicando a toda la gente trabajadora", dijo al medio local El Ancasti un trabajador con 26 años en la planta, ubicada a casi 10 kilómetros al sur de la capital provincial.
Apenas 24 horas antes de conocerse esa noticia, los empleados de la empresa VVC Textil realizaban un paro y una protesta frente a la planta en reclamo del pago de salarios adeudados. Ante la crisis, la compañía podría proceder con el despido de unos 30 trabajadores.
"El dueño dice que no tiene plata para ponerse en regla y el Gobierno dice que no puede ayudarnos si la empresa tiene deuda. Nosotros quedamos en el medio: ni nos pagan, ni nos despiden", lamentó Hernán Campero, uno de los trabajadores según el medio local El Esquiú.
