Milei tocó fondo: 60% en contra y los escándalos de corrupción como causa principal

Los escándalos y sospechas de corrupción dentro del gabinete del presidente profundizan la crisis en la imagen del gobierno nacional.

13 de junio, 2026 | 14.00

Una nueva encuesta nacional revela que la imagen de la gestión de Javier Milei parece haber encontrado su piso luego de cuatro meses consecutivos de deterioro. El 60% la evalúa negativamente y apenas el 39% continúa apoyando al equipo libertario.

El informe titulado "Punto de inflexión" de la consultora D'Alessio IROL/Berensztein identifica con precisión la causa del deterioro sostenido: los escándalos y sospechas de corrupción dentro del gabinete del presidente. Ese factor impulsó una caída continua que se extendió durante cuatro meses consecutivos en la serie de mediciones de la consultora.

En mayo, la evaluación negativa de la gestión registró una leve mejora de 2 puntos respecto del mes anterior, pasando del 61% al 60%. Sin embargo, la consultora advierte que se trata de un freno en la caída, no de una recuperación consolidada. El porcentaje de aprobación se mantiene en el 39%, cifra que contrasta fuertemente con los niveles que el gobierno registraba a comienzos de 2026.

La serie histórica del informe es elocuente: en abril de 2026, la evaluación negativa había trepado al 61%, el valor más alto desde que la consultora comenzó a medir la gestión libertaria en junio de 2024.

La base dura sostiene, pero con fisuras

La segmentación por voto revela universos completamente distintos según la pertenencia política del encuestado. Entre los votantes de La Libertad Avanza, la aprobación a la gestión se mantiene en el 80%, un número que refleja la cohesión del núcleo duro libertario. Sin embargo, la propia serie histórica muestra que ese porcentaje también cayó en los últimos meses: llegó a rozar el 95% en noviembre de 2025 y desde entonces retrocedió 15 puntos.

Entre los votantes de Fuerza Patria, la situación es prácticamente uniforme: el 95% expresa una opinión negativa de la gestión de Milei, aunque este número bajó 4 puntos respecto del mes anterior, lo que la consultora señala como una anomalía estadística a monitorear.

Los votantes de Provincias Unidas representan el segmento más revelador en términos políticos: el 71% de ellos evalúa la gestión libertaria como mala o muy mala. Se trata de un espacio que no pertenece al kirchnerismo pero que tampoco acompaña al oficialismo, y su nivel de rechazo es un indicador clave de cara a las elecciones de 2027.

La tendencia desde junio de 2024: una gestión que nunca logró mayoría

El gráfico evolutivo del informe de D'Alessio IROL/Berensztein permite reconstruir la trayectoria completa de la gestión libertaria desde sus primeros meses. En junio de 2024, la aprobación y el rechazo estaban prácticamente empatados: 48% positivo contra 51% negativo. A partir de entonces, la curva mostró altibajos, con un pico de aprobación en noviembre de 2024 (49% positivo) y un período de mayor equilibrio entre diciembre de 2024 y mayo de 2025.

La ruptura llegó a partir del segundo semestre de 2025, cuando la evaluación negativa trepó de forma sostenida. En agosto de 2025 ya marcaba el 57%, y desde entonces no volvió a bajar del 52%. El pico se registró en abril de 2026 con el 61%, y el dato de mayo de 2026 marca el primer descenso en cuatro meses, aunque sin salir aún de la zona de fuerte rechazo.

El peso de los escándalos en la narrativa libertaria

El propio informe señala explícitamente que el detonante del deterioro sostenido fue la acumulación de escándalos y sospechas de corrupción dentro del gabinete del presidente. Esta mención es políticamente significativa porque apunta al núcleo más sensible de la identidad libertaria: la promesa de regeneración moral del Estado fue uno de los ejes centrales de la campaña de Milei en 2023.

Que la corrupción aparezca como factor explicativo del desgaste en un informe de una consultora de referencia como D'Alessio IROL/Berensztein refuerza una tendencia que otras mediciones también vienen registrando: la imagen de transparencia que construyó el libertarismo está erosionada, y esa erosión tiene consecuencias directas en los números de aprobación.