Los reclamos de Corrientes deberán esperar: Caputo le canceló a Valdés y postergó la reunión

El encuentro previsto para este lunes en Buenos Aires fue cancelado a último momento por “cuestiones de agenda”, según señalaron desde el Ministerio de Economía. Sin nueva fecha en el horizonte, los pedidos para afrontar la situación financiera y la crisis textil quedarán en pausa. 

09 de febrero, 2026 | 16.18

Pese a que el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, se encontraba a la expectativa por la primera reunión que iba a mantener con el ministro de Economía, Luis Caputo, el encuentro fue cancelado a último momento por el Palacio de Hacienda, que adujo “problemas de agenda”. El eje central se enmarcaba en la situación financiera correntina, los recursos de la coparticipación federal y los mecanismos de compensación fiscal pendientes, además de planteos vinculados a industria y empleo.

El mandatario correntino tenía previsto viajar a la Capital Federal y reunirse con Caputo este lunes, pero la suspensión llegó poco antes de iniciar el traslado. Desde el entorno del gobernador señalaron que la reunión había sido confirmada desde la semana pasada y que la decisión de la cartera de Economía implicó, en los hechos, un freno a definiciones clave para las cuentas provinciales. Según detalló el medio News Digitales, en Corrientes interpretan el gesto como una señal de enfriamiento en el vínculo con la Nación.

Uno de los puntos centrales que Valdés llevaba a la mesa era la deuda que el Estado nacional mantiene con el Instituto de Previsión Social (IPS) correntino. Ante la falta de transferencias, el gobernador busca una compensación patrimonial: la cesión a la provincia del predio del ex Regimiento de Infantería 9, un terreno estratégico para el desarrollo urbano de la capital.

También figuraba en la agenda la situación del puerto de Ituzaingó. El Ejecutivo provincial busca acelerar su habilitación definitiva y reclamar que las futuras obras en la Hidrovía contemplen el refulado en esa zona del río Paraná, condición clave para garantizar la operatividad de la terminal portuaria.

Aunque los reclamos se encuentran activos, Valdés se muestra aliado de ciertos proyectos del Gobierno de Milei: hace poco más de una semana, el mandatario provincial visitó la Casa Rosada para reunirse con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, donde se acordó fortalecer el vínculo político y "avanzar en una agenda común". El apoyo del correntino se profundizó días previos al debate de la reforma laboral en la Cámara de Senadores, donde el oficialismo busca implementar una iniciativa que le permita eliminar derechos laborales. 

Industria en alerta: uno de los reclamos más fuertes de Valdés

Un tema sensible que quedó sin tratar fue la crisis textil en el sur provincial tras el cierre de la empresa textil Emilio Alal S.A.C.I.F.I. en la localidad de Goya, que dejó a unas 260 familias sin empleo. Horas después de la decisión, el gobernador Valdés rompió el silencio para graficar la magnitud del colapso: los centros de producción ubicados en la localidad correntina de Goya y la chaqueña Villa Ángela, acumulaban una pérdida operativa de 900 millones de pesos por mes, una cifra que, según el mandatario, tornó "inviable" cualquier intento de salvataje con recursos provinciales.

La compañía calificó la medida como “no deseada” y aseguró que fue adoptada tras haber agotado “todas las instancias posibles” para sostener la producción y el empleo. No obstante, el desenlace expone las crecientes dificultades que atraviesa la industria textil nacional en un contexto de apertura comercial, caída del consumo interno y pérdida sostenida de competitividad. Con el consumo local paralizado, la competitividad externa se vuelve la única salida, motivo por el cual solicitó una audiencia con el titular del Palacio de Hacienda. 

Desde la administración correntina consideran que la política económica nacional aceleró el deterioro del sector manufacturero y profundizó tensiones sociales en la región. Sin nueva fecha en el horizonte, los reclamos de Corrientes quedaron en espera, a la deriva de un Ministerio de Economía concentrado en su propia hoja de ruta.