El Mundial 2026 no solo marcará un antes y un después por la ampliación a 48 selecciones y 104 partidos. La próxima Copa del Mundo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, también introducirá una modificación inédita en la dinámica de juego: todos los encuentros tendrán dos interrupciones obligatorias durante los 90 minutos reglamentarios.
La medida llamó la atención de los fanáticos desde que comenzó a aplicarse en los primeros partidos del torneo. En cada tiempo, los árbitros detienen el juego exactamente en el minuto 22 para realizar una pausa de tres minutos. Una medida que trae algo de polémica, debido a que cortan el juego muchas veces de manera inoportuna y genera que el juego se pare más tiempo aún del que generan otras interrupciones como lesiones o pelotas paradas.
Por qué la FIFA realiza la pausa de tres minutos
La organización asegura que es por el bienestar de los futbolistas. Los jugadores cuentan con pausas obligatorias de rehidratación de tres minutos a mitad de cada tiempo. El objetivo es que los jugadores puedan recuperar líquidos, refrescarse y reducir el desgaste físico en una competencia que se desarrolla durante el verano del hemisferio norte.
A diferencia de los tradicionales “cooling breaks”, que se utilizaban únicamente cuando las temperaturas superaban determinados umbrales, la nueva normativa se aplica de manera universal. No importa si el encuentro se disputa en una ciudad calurosa de México, en un estadio con techo cerrado o en una sede con temperaturas moderadas: la interrupción se realizará en todos los partidos para garantizar las mismas condiciones para todas las selecciones.
La justificación de FIFA sobre la decisión
Según explicó Manolo Zubiria, director de la División del Torneo de la FIFA para Estados Unidos, el árbitro debe detener el encuentro a los 22 minutos de cada mitad para que los futbolistas se hidraten. Solo situaciones excepcionales, como una lesión que mantenga el juego detenido en ese momento, pueden modificar ligeramente el instante exacto de la pausa.
La decisión no surge de manera improvisada. El organismo tomó como referencia la experiencia acumulada en competencias recientes, especialmente el Mundial de Clubes disputado en Estados Unidos, donde las altas temperaturas generaron preocupación entre jugadores, entrenadores y cuerpos médicos. Además, distintos estudios y reportes climáticos advirtieron que una gran cantidad de partidos del Mundial 2026 podría desarrollarse bajo condiciones de calor intenso. Algunas investigaciones incluso señalaron que más de 90 de los 104 encuentros programados presentan riesgo de temperaturas capaces de afectar el rendimiento físico de los futbolistas.
