Así juega Irak, la última clasificada al Mundial que quiere hacer historia

El equipo iraki fue el último en clasificar al Mundial 2026, pero aún así tiene un as escondido bajo la manga para tratar de hacer historia. 

27 de mayo, 2026 | 12.30

La Selección de Irak, apodada históricamente como los "Leones de Mesopotamia", representa una de las historias de resiliencia, valentía y superación más conmovedoras del fútbol asiático. A lo largo de las últimas décadas, el combinado iraquí ha sabido sobreponerse a durísimos contextos de conflicto bélico e inestabilidad interna para transformarse en un auténtico factor de unidad nacional.

A nivel continental, el conjunto del golfo ha demostrado de manera sostenida que cuenta con una inagotable materia prima caracterizada por el rigor físico y una técnica individual sumamente depurada. Su historia en los certámenes máximos refleja fielmente la estirpe de un equipo que jamás se da por vencido y que compite con un orgullo inquebrantable ante cualquier rival.

Su única participación en los Mundiales

México 1986 Su única aparición absoluta en el torneo se saldó con tres ajustadas derrotas en la fase de grupos ante Paraguay, Bélgica y el anfitrión México, dejando una imagen sumamente digna.

Así juega el equipo iraki

El director técnico español ha inyectado en el seleccionado iraquí una propuesta moderna, ambiciosa y con un marcado acento en la organización posicional y el trato prolijo de la pelota. Su esquema táctico madre se asienta sobre un flexible 4-2-3-1 que prioriza la generación de sociedades por las bandas y el orden defensivo.

Bajo la rigurosa conducción de Casas, los Leones de Mesopotamia buscan asumir el protagonismo de los partidos a través de una circulación fluida en la mitad de la cancha y una presión media coordinada. La salida limpia desde el fondo y la movilidad constante de los mediocampistas internos constituyen los pilares fundamentales de su libreto estratégico.

El entrenador ha sabido explotar con enorme maestría la captación de jóvenes talentos de la diáspora que compiten en ligas europeas, amalgamándolos con la experimentada base de la liga local. Esta comunión le otorga al equipo una flexibilidad posicional envidiable, convirtiéndolo en un bloque sumamente corto, elástico para replegarse y vertical en los últimos metros.

Con Aymen Hussein como figura, así juega Irak

El extraordinario, imponente y letal centrodelantero del Al-Khor se consagra como la bandera absoluta, la máxima referencia ofensiva y el jugador más determinante de la selección. Hussein es el encargado exclusivo de sostener el peso del ataque iraquí, destrabando partidos cerrados gracias a su descomunal juego aéreo y su notable intuición goleadora dentro del área.

Cuando el circuito de gestación logra conectar con la peligrosidad de su gran artillero, el equipo gana una enorme variante ofensiva debido a su facilidad para bajar balones y asistir a los extremos. Su sola presencia física obliga a los defensores rivales a duplicar las marcas, un factor clave que libera espacios valiosos para la llegada de los volantes llegadores.

El engranaje diseñado por Jesús Casas potencia notablemente las virtudes de Hussein al abastecerlo constantemente mediante centros precisos desde los costados y pases entrelíneas. Su impresionante racha goleadora en el plano internacional y su fuerte ascendencia dentro del vestuario le brindan a sus compañeros la confianza necesaria para asumir el protagonismo.

Resultados en los Mundiales

  • 1986: 23° Lugar (Fase de grupos)

Fixture en este Mundial

  • Fecha 1: Portugal vs. Irak

  • Fecha 2: Irak vs. Senegal

  • Fecha 3: Irak vs. Eslovenia