Una muela hallada en una cueva siberiana revela una intervención dental en un neandertal

13 de mayo, 2026 | 15.13

Hace unos 59.000 ​años, un neandertal sufrió un terrible dolor provocado por una caries profunda en una de las muelas de la mandíbula inferior. Ese diente ha sido descubierto ahora en el interior de una cueva siberiana, y presenta signos de ‌una intervención dental realizada, al parecer, con una ‌pequeña herramienta de piedra para eliminar la caries y aliviar el dolor.

Los investigadores afirmaron que este diente demuestra que los neandertales eran capaces de realizar procedimientos dentales tan complejos decenas de miles de años antes de que nuestra propia especie lo hiciera, lo que constituye una prueba más de las capacidades cognitivas y las habilidades técnicas de estos primos cercanos extintos del Homo sapiens.

El diente fue desenterrado en Rusia, en la cueva de Chagyrskaya, yacimiento con un rico conjunto de fósiles neandertales situado en la margen izquierda del río Charysh, en las estribaciones de los montes de Altai, en el sur de Siberia.

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En el centro del ​molar hay un profundo orificio que ⁠llega hasta la cámara pulpar, donde se encontraban las terminaciones nerviosas y los vasos sanguíneos. Las marcas reveladoras en el ‌diente y la forma del orificio indican que se trató de una modificación deliberada y no de ⁠un daño accidental, según los investigadores.

Asimismo, los indicios de desgaste habitual sugieren ⁠que este individuo vivió durante un periodo de tiempo considerable utilizando este diente tras la intervención.

Los experimentos realizados en tres dientes humanos modernos demostraron que un orificio de esta forma, con los mismos patrones de surcos microscópicos, podría crearse perforando el molar ⁠con una herramienta de piedra similar a las encontradas en el interior de la cueva de Chagyrskaya, según ​los investigadores.

La pieza representa el ejemplo más antiguo conocido de cirugía dental invasiva, según la ‌arqueóloga Ksenia Kolobova, del Instituto de Arqueología y Etnografía de ‌la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias, autora principal del estudio publicado el miércoles en la revista ⁠PLOS One.

"Esto es importante porque demuestra que los neandertales poseían sofisticadas capacidades cognitivas, entre ellas la planificación, habilidades motoras precisas y una estrategia médica deliberada, lo que pone en tela de juicio la visión obsoleta de que un comportamiento tan complejo es exclusivo de los humanos modernos", afirmó Kolobova.

"El procedimiento requería diagnosticar el origen del dolor, comprender que la extirpación del tejido cariado podía ​aliviarlo, seleccionar de forma ‌deliberada una herramienta de piedra adecuada y realizar una perforación precisa con movimientos controlados de los dedos", agregó.

La muela reveló que el neandertal que se sometió al procedimiento dental era un adulto, aunque los investigadores desconocen el sexo del individuo.

"Esto concuerda con los conocimientos actuales sobre el tratamiento de las lesiones cariosas profundas", afirmó la antropóloga y autora principal del estudio, Alisa Zubova, del Museo de Antropología y Etnografía Pedro el Grande, o ⁠Kunstkamera, de San Petersburgo.

También hay pruebas de que los neandertales, incluido el individuo al que pertenecía este molar, utilizaban palillos de dientes para eliminar los restos de comida de sus dientes.

Hasta ahora, la prueba más antigua de cirugía dental era un diente de Homo sapiens hallado en Italia que data de hace unos 14.000 años y presentaba una caries que fue raspada y limpiada con una herramienta de piedra.

Los neandertales, de complexión más robusta que los Homo sapiens y con cejas más prominentes, eran inteligentes, y hay pruebas de que creaban arte y utilizaban métodos complejos de caza en grupo, objetos simbólicos y lenguaje hablado.

Desaparecieron hace unos 40.000 años. La mayoría de ‌las personas de hoy en día portan una pequeña cantidad de su ADN debido al antiguo mestizaje entre neandertales y Homo sapiens.

Los neandertales ocuparon la cueva de Chagyrskaya hace aproximadamente entre 59.000 y 49.000 años. Esta les sirvió de campamento base para despiezar y consumir carne de bisonte y de caballo, y como espacio vital donde se desarrollaba la vida doméstica, incluida la crianza de los hijos, como demuestran los dientes de leche encontrados allí.

La coautora del estudio, Lydia Zotkina, del Instituto de Arqueología y Etnografía, señaló que esta ‌intervención debió de ser muy dolorosa de soportar.

"Me parece que esto también es una prueba de una fuerza de voluntad asombrosa. ¿Conoces a mucha gente que pudiera realizar una operación así sin anestesia ni equipo especial? ¿O a quienes pudieran soportarla ellos mismos? Cada vez que pienso en ‌esto, me invade la admiración", ⁠comentó.

El agujero del molar cubría casi toda la superficie masticatoria.

"La réplica experimental demostró que un movimiento giratorio o de taladrado manual con una pequeña herramienta de piedra habría sido la técnica más eficaz", afirmó ​Kolobova.

Zotkina llevó a cabo estos experimentos utilizando una pequeña herramienta de jaspe, un tipo de cuarzo. En la cueva de Chagyrskaya se han encontrado herramientas similares que datan de la ocupación neandertal.

"También planteamos la hipótesis de que la cavidad resultante podría haber sido rellenada", tal vez con una sustancia como la cera, dijo Zotkina, aunque no se encontraron pruebas de ello.

(Editado en español por Carlos Serrano)