Trump llegó a China para discutir el conflicto en Medio Oriente y su guerra comercial

El mandatario viajó con algunos de los empresarios tecnológicos y financieros más importantes de Estados Unidos, como Elon Musk y los CEO de Apple, Black Rock, Goldman Sachs y el Citi Bank, entre otros.

13 de mayo, 2026 | 14.19

Después de meses de tensión, acusaciones cruzadas y varias postergaciones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump llegó este miércoles a China para reunirse con su par Xi Jinping, en la cumbre más esperada por todo el mundo. Viajó con algunos de los empresarios tecnológicos y financieros más poderosos, como Elon Musk, y la agenda estará centrada tanto en el conflicto en Medio Oriente, que tiene prácticamente trabada una de las principales vías de salida del petróleo y otros bienes estratégicos, como en la guerra comercial lanzada por Washington hace más de un año.

El gobierno chino desplegó todos los honores para recibir al mandatario estadounidense: cientos de niños con banderas de ambos países, una gran alfombra roja y el vicepresidente Han Zheng recibieron a Trump en el aeropuerto internacional de Beijing. 

El mandatario viajó con una nutrida comitiva de empresarios, entre los que se destacaron Musk y los CEO de Apple, Tim Cook; de Nvidia, Jensen Huang; de Black Rock, Larry Fink; además de los ejecutivos de Meta, Visa, JP Morfgan, Boeign, Cargill, Citi Bank y Goldman Sachs, Mastercard, entre otros. En total, más de una docena de empresarios se subieron al avión presidencial para acompañar a Trump a una visita que se espera hace meses y puede ser crucial para estabilizar el comercio global.

Fueron directamente a su hotel en Beijing, ya que la reunión bilateral con Xi, el plato fuerte de la visita, será recién esta noche. No se difundió una agenda oficial del encuentro, pero coincide con un momento global de enorme inestabilidad comercial, provocada primero por la guerra de aranceles iniciada por Trump y luego profundizada en los últimos meses por el conflicto armado que también empezó el estadounidense en Medio Oriente al bombardear -junto a su aliado israelí- Irán

En el primer caso, el gobierno de Trump logró llegar a algunos nuevos acuerdos comerciales con algunos socios, pero no así con China, quien se mantuvo firme en su posición y terminó forzando a la Casa Blanca a desescalar muchas de sus amenazas a Beijing. En el segundo caso, Washington no consiguió sumar aliados a su guerra contra Irán y, por el contrario, terminó empujando a muchos de sus aliados a los brazos de Xi Jinping, quien sólo este año recibió a un número récord de jefes de Estado, de Gobierno y ministros occidentales.