El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha solicitado formalmente comparecer ante el Pleno del Congreso de los Diputados para informar sobre "la situación política relacionada con las últimas investigaciones judiciales conocidas", según confirmaron fuentes de La Moncloa.
La decisión del líder socialista llega en un momento crítico y responde directamente a la presión de sus propios aliados parlamentarios. Horas antes, formaciones clave para la gobernabilidad como ERC, Compromís, BNG y Podemos habían registrado de forma conjunta la petición de comparecencia ante el goteo constante de informaciones que salpican al PSOE.
Esta reacción del Ejecutivo refleja la pérdida de margen de maniobra de Sánchez, cuyo liderazgo se ha visto fuertemente erosionado en el ámbito doméstico. Aunque el presidente ha defendido hasta ahora que las investigaciones forman parte de una campaña de la oposición para expulsarlo del poder, las críticas internas y el desgaste en las encuestas han terminado por forzar un cambio de estrategia para intentar contener los daños.
La citación en la Cámara Baja se calendarizará para finales de junio, ya que la solicitud de Moncloa incluye también informar sobre las conclusiones del Consejo Europeo programado para los días 18 y 19 de junio. Según fuentes gubernamentales, esto dilatará el debate hasta después de esa fecha.
El calendario elegido no es casual y añade una enorme carga de tensión política: la comparecencia de Sánchez se producirá inmediatamente después de que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero declare ante el juez José Luis Calama, quien lo imputa por presuntos delitos de organización criminal y tráfico de influencias.
Con los frentes judiciales multiplicándose en diversos tribunales y afectando a figuras del partido por presuntos sobornos y clientelismo, Sánchez acudirá al Congreso a intentar blindar una legislatura cada vez más frágil, ocho años después de haber llegado al poder con la promesa de sanear la política española.
Con información de EuropaPress.
