La versión de que el último episodio de la guerra entre Estados Unidos, Israel y e Irán responde a los deseos bélicos del primer ministro Benjamín Netanyahu volvió a tomar fuerza en las últimas horas después de que el ex presidente Barack Obama asegurara que el líder israelí le había presentado el mismo plan durante su gestión.
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En un diálogo con The New Yorker publicado este lunes, el ex presidente afirmó que Netanyahu le presentó "los mismos argumentos a favor de la confrontación armada con Irán" que los que le presentó en los últimos meses a Donald Trump. "Creo que mi pronóstico fue acertado", sumó Obama sobre su rechazo y aseguró que existen numerosos registros sobre sus diferencias con Netanyahu.
En la misma conversación, Obama recordó cuando recibió a Trump en el Despacho Oval para hacer el traspaso de mando y dijo que se sorprendió por "la falta de formación y curiosidad del presidente electo". Según Obama, Trump parecía indiferente a las posibles amenazas a la seguridad nacional como Corea del Norte y Rusia, y dijo que prefirió alardear de la multitudinaria asistencia a sus mítines de campaña. En esa conversación el presidente demócrata le propuso a Trump preservar varios de sus logros más importantes, como la Ley de Cuidado de la Salud Asequible y el acuerdo nuclear con Irán, y Trump le respondió que "consideraría" la petición.
"Creo que reparar el daño causado al orden internacional será incluso más difícil que algunas de las reparaciones internas", opinó Obama y sumó: "Una forma de verlo es que el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial fue uno de los mejores momentos de Estados Unidos".
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El ex presidente señaló que los acuerdos de la posguerra, incluidos el Plan Marshall, la creación de la OTAN, el Banco Mundial y el acuerdo Bretton Woods contribuyeron a garantizar que el mundo fuera "menos violento, más sano, más próspero, más igualitario y más respetuoso" de los derechos humanos. Hoy todo ese esquema de salvaguardas está debilitado y en gran parte por las decisiones de Trump que pone en constante jaque a la OTAN, critica a la ONU y abandonó acuerdos cruciales como el París o la Organización Mundial de la Salud.
Sobre este momento crítico, Obama consideró: "Ya no pueden contar con nosotros como el centro de ese orden internacional. La tragedia de esto es que todavía no hay nadie que pueda reemplazarnos. Si no hablamos de derechos humanos, no se hablará mucho de derechos humanos. Si no nos preocupa el cambio climático, la verdad es que otros países pueden fingir preocupación y hacer algunas cosas, pero no lo van a abordar realmente. Así que nuestro liderazgo seguirá siendo enormemente importante, pero probablemente comenzará con un liderazgo con el ejemplo, más que con imposiciones”.
