Un fiscal de Perú pidió una pena de cinco años y cuatro meses de prisión contra el izquierdista Roberto Sánchez por supuestamente haber desviado fondos de su partido hacia cuentas personales. La resolución, si bien fue emitida el 15 de enero, recién tomó relevancia esta semana cuando Sánchez fue ratificado por la Justicia Electoral como candidato en el balotaje contra Keiko Fujimori. La medida incluye un pedido de inhabilitación política contra Sánchez y se espera que sea formalizada el 27 de mayo, poco más de dos semanas antes de la segunda vuelta.
Los hechos referidos en la acusación se remontan a los informes financieros del partido Juntos por el Perú, que lidera Sánchez, entre los años 2018 y 2021. La investigación determinó que en ese período, en el que el partido participó de las elecciones regionales y municipales de 2018, las legislativas de 2020 y finalmente las presidenciales de 2021, se habrían presentado declaraciones con supuesta información y aportes económicos falsos.
De acuerdo con la Fiscalía, tanto Sánchez como su hermano William recibieron alrededor de 81.500 dólares (280.000 soles) en distintos aportes y tasas cobrados a los afiliados a su partido, que al parecer no fueron declarados debidamente en los documentos financieros del espacio político.
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El abogado del candidato, Carlos García Asenjo, cuestionó a la Fiscalía por no haber señalado de qué forma su defendido habría usado los aportes que se señala para un fin personal y eximió a Sánchez de responsabilidad al remarcar que "no fue el encargado de redactar ni de presentar las declaraciones financieras del partido".
Quién es Roberto Sánchez, el inesperado candidato que llegó al balotaje contra el clan Fujimori
Antes de entrar en política, Sánchez desarrolló una extensa carrera en el ámbito académico y profesional. Llegó a estudiar Psicología Social en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde además se formó como psicoterapeuta, actividad que ejerció durante los años '90.
Posteriormente acumuló experiencia en la gestión pública, con roles en el Ministerio de Salud y otras áreas del Estado peruano, además de trabajar como consultor privado. Entró en política de la mano del dirigente rural y ex presidente Pedro Castillo, tras ser electo diputado en 2021 y también ministro de Comercio y Exteriores en el Gabinete de Castillo, siendo el único en durar en su cargo durante toda la presidencia del líder campesino. Además fue uno de sus principales defensores tras su destitución.
Sánchez reivindica el legado de Castillo y no oculta su alineamiento con el ex mandatario. Prometió incluso que, de llegar a la presidencia, impulsaría un indulto para el ex presidente.
Dos semanas después de las caóticas elecciones que tuvo Perú el 12 de abril, la Justicia Electoral avanzó con el recuento voto a voto entre los que tuvo que incluir a los impugnados, frente a las acusaciones de fraude de parte de algunos candidatos de la oposición. El resultado se mantuvo igual para Fujimori, que se posicionó como la favorita. Sin embargo el segundo puesto contó con la aparición sorpresa de Sánchez, que superó al conservador Rafael López Ariaga por 20.300 votos. Desde ese momento el candidato castillista no hizo más que ampliar su diferencia con Ariaga y logró consagrarse como el segundo candidato en entrar al balotaje.
