Desestiman una demanda contra Google por el uso de datos privados en su IA

Una jueza de EE.UU. archivó la causa que acusaba a la empresa de usar correos y mensajes para entrenar a Gemini sin permiso. Dictaminó que los denunciantes no probaron haber sufrido un daño concreto.

08 de julio, 2026 | 13.43

En un fallo clave para el desarrollo de la tecnología y los derechos de privacidad, la Justicia federal de California desestimó una demanda colectiva que acusaba a Google de utilizar las herramientas de su Inteligencia Artificial (IA), Gemini, para espiar y rastrear las comunicaciones de los usuarios de forma predeterminada y sin su consentimiento explícito.

La jueza de distrito Noel Wise, con sede en los tribunales de San José, determinó que los dos usuarios que iniciaron la acción legal el año pasado no lograron demostrar que la plataforma les hubiera causado un perjuicio real o directo. Según la magistrada, la mera sospecha o alegación de que el sistema informático "podría" estar cruzando datos no es un argumento suficiente para sostener una acusación penal o civil en los tribunales. "Lo más importante es que los demandantes no han alegado ni demostrado que sus propios datos personales se hayan visto afectados o manipulados por el rastreo de Gemini", argumentó la jueza Wise en su resolución.

La demanda civil aseguraba que el gigante de internet Alphabet (casa matriz de Google) incurría en una "conducta engañosa y escandalosa que viola las expectativas razonables de privacidad". De acuerdo con el texto de la denuncia, la empresa configuró su ecosistema para que Gemini accediera y "explotara" los correos electrónicos de Gmail, historiales de búsqueda y otros registros privados con el fin de perfeccionar su algoritmo, en lugar de ofrecer esta función como una opción voluntaria para el cliente.

Sin embargo, al solicitar el archivo del caso, el equipo de abogados de Google rebatió la presentación señalando que los denunciantes describieron la situación en términos genéricos sobre "lo que el sistema puede hacer", pero en ningún momento precisaron qué mensaje específico suyo había sido vulnerado o utilizado de forma indebida.

Para la Justicia norteamericana, la falta de evidencias de un impacto cotidiano fue determinante. La jueza Wise remarcó que los demandantes no presentaron pruebas de que Gemini hubiera utilizado su información privada para, por ejemplo, alterar sus servicios, ofrecerles sugerencias personalizadas o inundarlos con anuncios comerciales dirigidos basados en sus charlas privadas.

A pesar del triunfo inicial de la tecnológica, la batalla legal no está completamente cerrada. El tribunal otorgó a los usuarios un plazo de 21 días para modificar los argumentos, aportar pruebas de afectación directa y volver a presentar la demanda. Por el momento, ni Google ni los representantes legales de los consumidores quisieron hacer declaraciones tras conocerse la resolución escrita.

 

Con información de Reuters