En una clara amenaza a sus aliados europeos, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este jueves que comenzará una "revisión integral y exhaustiva" de las tropas estadounidenses desplegadas en ese continente que durará "hasta seis meses". Según advirtió el funcionario, el objetivo de esta medida es acompañar de forma gradual un proceso en el que los países del Viejo Continente, con presencia en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), puedan asumir "la responsabilidad de su propia seguridad" sin la "ayuda" de los Estados Unidos.
MÁS INFO
El gobierno de Donald Trump mantiene, desde hace varios meses, fuertes tensiones con sus aliados europeos. Los opositores al jefe de la Casa Blanca denuncian que tanto él como Hegseth enviaron "señales contradictorias" sobre si Estados Unidos pretende reducir o aumentar su presencia militar en Europa. A esto se suman además las dubitativas amenazas de Trump respecto a la posible anexión de la isla semiautónoma de Groenlandia, que forma parte de su aliado Dinamarca. Hace apenas unas semanas, la administración Trump declaró que ya no proporcionaría "tanto apoyo militar" a sus aliados de la OTAN en caso de ataque.
"Esta será una revisión exhaustiva. Su objetivo es garantizar que la OTAN avance con rapidez e irreversiblemente hacia el liderazgo europeo, asumiendo la responsabilidad principal de la defensa de Europa", declaró Hegseth a sus pares de de la OTAN hoy mismo. "Es una revisión en la que algunos países fracasarán y otros la superarán con creces", agregó el delegado del presidente Trump.
MÁS INFO
El anuncio supuso otra sorpresa para los aliados europeos y Canadá, quienes en palabras de varios allegados a Ottawa y Bruselas, están "aprendiendo a lidiar con un aliado cada vez más impredecible". Los funcionarios estadounidenses y los altos mandos militares habían prometido no hace mucho "coordinarse estrechamente" con los europeos en la medida que Washington retirara su presencia militar.
"La dirección siempre ha sido clara. Europa puede y debe asumir la responsabilidad primaria de su defensa convencional. Sabemos que nuestros aliados pueden hacerlo y ha llegado el momento", dijo Hegseth, ante la mirada atónita de sus pares ministros durante la cumbre de Defensa de la OTAN en Bruselas celebrada hoy.
Hegseth contra Europa: acusó a varios socios de la OTAN de "no aportar" a la Alianza
Durante su discurso de presentación, Hegseth apuntó contra varios socios de la OTAN, a los que acusó de comportarse como "beneficiarios de un sistema de seguridad financiado principalmente por Washington". "Algunas de las mayores economías de la OTAN, algunos de nuestros aliados más ricos, todavía parecen pensar que viven en la era del free riding", afirmó Hegseth. La expresión del free riding es la forma con la que, en Estados Unidos, se describe a quienes "viven de arriba" sin aportar proporcionalmente. "Ni Eisenhower ni Trump están de acuerdo con eso", agregó.
El secretario de Defensa también volvió a cuestionar la respuesta de varios países europeos cuando el presidente Trump pidió respaldo militar al Viejo Continente para sus operaciones en Medio Oriente.
"Estados Unidos defendió a Europa durante generaciones. Cuando el presidente Trump pidió ayuda, que nuestros aviones despegaran de bases europeas o que nuestros barcos operaran desde puertos aliados para atacar objetivos iraníes que amenazaban intereses europeos, demasiados dijeron que no, intentaron ahogarnos en debates legales o nos criticaron por hacer lo que ellos mismos no podían hacer. Fue vergonzoso", declaró el titular de Defensa de Washington.
La reacción de los aliados: "Es un disco roto"
Las palabras de Hegseth generaron sorpresa y malestar entre numerosos aliados europeos y Canadá. Varias fuentes de la OTAN describieron al funcionario estadounidense como un "disco rayado" por reiterar las mismas críticas que en febrero de 2025, cuando había cuestionado públicamente el nivel de gasto militar europeo.
"Es un disco roto. A esta altura ya ha corrido un océano de agua bajo los puentes de la OTAN", advirtió una fuente de la OTAN a medios belgas.
Aunque Hegseth insistió en que la revisión va a ser "constructiva", sus declaraciones reavivaron la preocupación entre varios gobiernos europeos sobre una eventual reducción de tropas estadounidenses desplegadas en la región, que mira con recelo al frente oriental con el fantasma de Moscú a la vuelta de la esquina, que está en plena guerra con Ucrania desde 2022.
