Irán respondió a las amenazas de Trump por el estrecho de Ormuz: "Si la conciencia de la ONU estuviera viva, no permanecería en silencio"

La amenaza de Trump contra Irán por el Estrecho de Ormuz desató una dura respuesta diplomática y denuncias de posible crimen de guerra.

05 de abril, 2026 | 16.17

La tensión entre Donald Trump e Irán se profundizó luego de que el presidente estadounidense lanzara una amenaza directa sobre infraestructura clave del país. La respuesta de la Misión de Irán ante la ONU no tardó en llegar: acusó al jefe de Estado de incitar a cometer crímenes de guerra y de empujar a la región hacia un conflicto mayor.

“El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente… Abran de una vez el puto estrecho, locos de mierda, o van a terminar viviendo en el infierno. ¡Ya lo van a ver!”, escribió Trump, en un tono inusualmente agresivo incluso para sus estándares. La referencia al “estrecho” apunta al estratégico Estrecho de Ormuz, una vía fundamental para el transporte global de petróleo. Cualquier amenaza sobre esta zona suele ser interpretada como un riesgo directo para la estabilidad energética mundial.

La dura respuesta de Irán en la ONU

La reacción de la Misión de Irán ante la ONU fue inmediata y contundente. A través de un comunicado difundido en redes sociales, el organismo acusó a Trump de amenazar abiertamente infraestructura civil esencial. "Una vez más, el presidente de Estados Unidos amenaza con destruir infraestructura indispensable para la supervivencia de civiles en Irán", señalaron.

El texto fue calificó las declaraciones como "incitación directa y pública a aterrorizar civiles" y "evidencia clara de intención de cometer crímenes de guerra". Además, la representación iraní cuestionó el silencio de la comunidad internacional y apeló directamente a la Organización de las Naciones Unidas para que intervenga. "Si la conciencia de la ONU estuviera viva, no permanecería en silencio", afirmaron, al tiempo que advirtieron que el mundo debe actuar "ahora" para evitar una escalada irreversible.

El trasfondo del conflicto vuelve a situarse en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta. Por ahí circula cerca de un tercio del petróleo transportado por mar, lo que convierte a cualquier tensión en la zona en un factor de impacto inmediato en los precios internacionales.