Las recientes filtraciones de los archivos vinculados a Jeffrey Epstein generaron una nueva ola de crisis políticas en Europa. En Francia, el histórico dirigente socialista Jack Lang renunció a un cargo cultural clave tras quedar bajo investigación judicial. En Reino Unido, el escándalo por los vínculos de Peter Mandelson con el financista derivó en la dimisión del jefe de gabinete del primer ministro Keir Starmer.
El exministro francés Jack Lang, una figura emblemática de la cultura y la política del país, presentó su renuncia a la presidencia del Instituto del Mundo Árabe (IMA) luego de que su nombre apareciera en documentos judiciales vinculados al caso Jeffrey Epstein. Lang, de 86 años, quedó en el centro de la controversia tras la desclasificación de archivos en Estados Unidos que mencionan sus vínculos con el financista neoyorquino, condenado en 2008 por solicitar prostitución a una menor y fallecido en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por cargos de explotación sexual.
El gobierno de Emmanuel Macron consideró que la situación era “insostenible” y celebró la dimisión. La portavoz oficial, Maud Bregeon, afirmó que el exfuncionario tomó “la única decisión posible” frente a la creciente presión pública. La Fiscalía francesa abrió una investigación preliminar contra Lang y su hija, Caroline Lang, por presunto blanqueo de capitales vinculado a fraude fiscal agravado, debido a sus supuestas relaciones financieras con Epstein.
Antes de formalizar su salida, Lang rechazó las acusaciones y calificó las denuncias como “infundadas”. Aseguró que la investigación judicial permitirá esclarecer los hechos y defendió su honorabilidad. Según su entorno legal, el exministro sostiene que su vínculo con Epstein se limitó a actividades filantrópicas. Su abogado remarcó que Lang está afectado por la situación pero decidido a enfrentar el proceso judicial. En paralelo, Caroline Lang ya había renunciado días antes a la presidencia de un sindicato de productores de cine tras revelaciones sobre una sociedad offshore creada junto a Epstein.
Crisis política en Reino Unido por el caso Mandelson
En Reino Unido, la controversia por los vínculos entre Peter Mandelson y Jeffrey Epstein desencadenó la renuncia de Morgan McSweeney, jefe de gabinete del primer ministro Keir Starmer.
McSweeney asumió la responsabilidad por haber recomendado el nombramiento de Mandelson como embajador británico en Estados Unidos. En un comunicado, admitió que la decisión fue un error que dañó la confianza pública en la política y en el gobierno. Starmer también pidió disculpas por haber confiado en Mandelson y reconoció que no conocían la profundidad de su relación con Epstein al momento de evaluar su designación. Aun así, varios legisladores exigieron la dimisión del propio primer ministro.
La Policía Metropolitana registró propiedades vinculadas a Mandelson en el marco de una investigación por posible mala conducta en el ejercicio de funciones públicas. El exfuncionario no enfrenta cargos por delitos sexuales, pero los documentos recientes generaron nuevas sospechas. Entre las revelaciones figuran registros de pagos realizados por Epstein a cuentas relacionadas con Mandelson a comienzos de la década de 2000 y documentos que sugieren el intercambio de información sensible tras la crisis financiera de 2008.
