Brasil se prepara para nuevos aranceles de EEUU ante ofensiva comercial de Trump

El anuncio afectará a más de 4.000 productos y unos 15.000 millones de dólares en comercio anual. Es el primer caso de prueba de la Casa Blanca tras el fallo de la Corte Suprema que frenó sus anteriores tasas generales.

15 de julio, 2026 | 11.41

Brasil se prepara ​para que Estados Unidos imponga un nuevo arancel a miles de sus productos tras meses de negociaciones intensas, pero en gran medida infructuosas. La medida se ‌espera que dé inicio a una ronda más amplia ‌de aranceles estadounidenses que afectarán a múltiples países.

Fuentes del sector industrial brasileño y diplomáticas informaron a Reuters que Estados Unidos impondrá un arancel del 25% a miles de importaciones provenientes de Brasil, marcando el inicio de una nueva estrategia proteccionista que promete arrastrar a decenas de países en las próximas semanas. El masivo paquete de tasas afectará a más de 4.000 posiciones arancelarias brasileñas, incluyendo exportaciones clave como el azúcar de caña, el arrabio (insumo siderúrgico), el etanol, el tabaco y las molduras de madera.

De acuerdo con la Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil, la medida pone bajo jaque directo unos 15.000 millones de dólares de comercio bilateral anual y amenaza con encarecer suministros críticos para las propias fábricas estadounidenses. "Hubo docenas de reuniones, pero EE.UU. quiere lo imposible. Exigen aranceles más bajos en exclusiva para sus exportaciones, concesiones que la legislación brasileña prohíbe otorgar de forma unilateral a un solo país", confió un funcionario bajo estricto anonimato.

FOTO DE ARCHIVO: Tanques de almacenamiento de etanol en una terminal de combustible en Duque de Caxias, estado de Río de Janeiro

Este nuevo choque comercial se produce luego de que la Corte Suprema de los Estados Unidos anulara en febrero pasado la política de aranceles globales que Trump pretendía aplicar de manera uniforme. Para sortear este revés judicial, la Casa Blanca recurrió a la Sección 301 de su legislación comercial, una herramienta que permite castigar de forma individual a países bajo la acusación de realizar "prácticas desleales".

En el caso de Brasil, la investigación norteamericana justifica los aranceles acusando al gigante sudamericano de no frenar la deforestación ilegal y señalando que el sistema de pago instantáneo local Pix perjudica de manera desleal a las emisoras de tarjetas de crédito estadounidenses. El canciller brasileño, Mauro Vieira, rechazó tajantemente las acusaciones en una carta dirigida al representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, calificando la investigación de "arbitraria" y de funcionar como un mecanismo de "presión económica".

A este tenso panorama se le sumará una segunda investigación por presunto trabajo forzoso en cadenas de suministro que concluye el próximo 24 de julio. De resultar desfavorable para Brasilia, sumaría otro arancel del 12,5%, elevando la penalización total sobre los productos brasileños a un asfixiante 37,5%.

 

Con información de Reuters