Desde que aceptó un "alto el fuego", Israel mató a 121 mujeres y 253 niños en Gaza

En total, desde octubre pasado, las fuerzas israelíes asesinaron a más de mil palestinos en la Franja de Gaza, territorio al que sigue bloqueando por aire, mar y tierra, sin permitir que ingrese masivamente comida y medicamentos.

17 de junio, 2026 | 17.36

De acuerdo a los últimos reportes oficiales ya son más de 1.000 los asesinados en la Franja de Gaza desde el comienzo del alto al fuego en octubre pasado, entre los que ya hay niños, mujeres y familias enteras. Los números recolectados hasta ahora hablan de al menos 121 mujeres y 253 niños asesinados. En paralelo, siguen las denuncias por bombardeos y disparos israelíes sobre distintas zonas del territorio palestino.

La situación humanitaria en Gaza, donde la población enfrenta desplazamientos masivos y una fuerte escasez de alimentos, llevó al sistema sanitario al borde del colapso tras meses de conflicto. Aunque rige un alto el fuego desde octubre, los ataques y enfrentamientos no cesaron completamente.

El Ejército israelí sostiene que sus operaciones apuntan a presuntos integrantes de Hamás o a personas que se aproximan a la denominada "Línea Amarilla", la zona de control que separa posiciones israelíes y palestinas dentro del territorio.

El testimonio de las víctimas de los ataques israelíes

"Cada día muere alguien, alguien resulta herido. Muerte tras muerte. Estamos agotados, Dios mío", expresó un residente gazatí consultado sobre la situación cotidiana en el territorio palestino, según el diario Haaretz. Uno de los ataques más graves ocurrió el 22 de abril, al norte de Gaza, cuando un dron israelí lanzó un misil que mató a tres chicos que jugaban frente a una mezquita: Abdullah al-Abed, de 9 años; su hermano Salah, de 12; y Mohammed Balousha, de 14. También murieron dos adultos.

Durante el funeral, la madre de los hermanos al-Abed relató cómo fue el impacto del ataque: "Me desperté del bombardeo, miré a mi alrededor y no encontré a mis hijos. Salí corriendo y los vi tirados en el suelo, muertos". Y agregó: "Abdullah desapareció en un segundo. Una esquirla le arrancó la cabeza. ¿Por qué? ¿Qué culpa tenía?".

Dos días después, otro proyectil impactó sobre la vivienda de la familia Karsou, en el sur de Gaza. En el ataque murieron Islam Karsou, que estaba embarazada de gemelos, y sus hijos Hamza, de 13 años, y Naya, de apenas 4. Semanas más tarde, el 26 de mayo, un helicóptero israelí disparó contra una tienda de campaña en la zona de Muwasi. Allí falleció Menna Allah Abu Labda, una niña de seis años.

La violencia también alcanzó a algunos campamentos improvisados de la zona. En una carpa cercana al ataque de Muwasi se encontraba el bebé Mohammed al-Khatib junto a su madre. La mujer murió y el niño perdió una pierna. Desde entonces fue sometido a seis cirugías para intentar salvarle la vida.

Frente a las denuncias, el Ejército israelí aseguró en todos los casos que sus fuerzas actuaron contra objetivos "considerados legítimos". Según su versión, los ataques estuvieron dirigidos contra integrantes de Hamás o contra personas sospechadas de acercarse a la Línea Amarilla. Sin embargo, de acuerdo con los reportes citados, las autoridades militares no brindaron explicaciones detalladas sobre cada operativo ni precisaron cuáles eran esos presuntos "objetivos específicos".